AHORADIGITAL.- El economista Roberto Castillo advirtió que la deuda interna del país podría superar las proyecciones oficiales y dejar “muchas sorpresas” sobre el origen de los fondos utilizados para cubrir el déficit. Según explicó, los recursos provendrían principalmente del Banco Central de Bolivia, la Gestora Pública y otras entidades estatales, utilizados para gasto corriente y el sostenimiento de empresas públicas deficitarias.
Castillo señaló que los datos actuales estarían “maquillados” y que la verdadera magnitud del endeudamiento se conocerá recién a inicios de 2026, cuando un nuevo gobierno revise las cuentas nacionales: “Sabemos que la deuda está llegando al 90%. Estamos hablando de más de 40 mil millones de dólares, con una deuda externa de casi 15 mil millones y una deuda interna que superaría los 25 mil millones”, afirmó. Añadió que al monto interno se suma una obligación con el sistema financiero nacional por 3 mil millones de dólares, a pagarse en el primer trimestre de 2026.
En cuanto a las perspectivas inmediatas, advirtió que el próximo gobierno podría recurrir a nuevos préstamos para pagar obligaciones ya vencidas: “Ahorita estamos con problemas para ya pagar la última cuota que tenemos de la deuda externa de este año que tal vez entremos en default”, dijo, aunque precisó que la actual administración busca aprobar créditos en la Asamblea para garantizar el suministro de combustible y cubrir deudas urgentes.
Sobre medidas para revertir la situación, Castillo propuso reducir el déficit fiscal de manera estructural, criticando que ninguna propuesta electoral plantee recortar la sobredotación de funcionarios públicos, que estimó en más de 600 mil. Observó que los planes se limitan a reducir subvenciones y gastos superfluos, lo que a su criterio no resolverá el problema de fondo.
En relación al tipo de cambio, indicó que la reciente baja en la cotización del dólar no responde a mejoras económicas, sino a la disminución de su demanda por falta de liquidez. Sin embargo, advirtió que la incertidumbre electoral podría revertir la tendencia: “Tienen que cambiar de hoy hasta el viernes, porque el lunes va a estar en otro precio… Va a subir, depende quién quede en la segunda vuelta”, afirmó, explicando que un eventual gobierno de derecha podría reabrir el acceso a financiamiento externo, mientras que una administración de izquierda enfrentaría más restricciones.
El economista explicó que el comportamiento del dólar tras las elecciones dependerá en gran medida de quién llegue al poder, señalando que si asume un gobierno de derecha el Fondo Monetario Internacional podría mostrar apertura para respaldar un cambio en la política monetaria, siempre que se reduzca el gasto fiscal. En cambio, si un partido de izquierda mantiene el control, advirtió que muchas instituciones financieras cerrarían el acceso a financiamiento, lo que provocaría un alza acelerada en el tipo de cambio. A su criterio, la incertidumbre electoral es, en este momento, el factor que más influye en la cotización de la divisa.
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