Una carta fechada el 10 de diciembre confirma que el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Parada, solicitó al Banco Central de Bolivia (BCB) el desembolso de un crédito de liquidez por Bs 2.800 millones.
El artículo 22 de la Ley 1670 o Ley del Banco Central de Bolivia, de 31 de octubre de 1995, indica que el instituto emisor “excepcionalmente” podrá otorgar una línea de crédito en favor del Tesoro General de la Nación (TGN) en caso de “calamidades públicas” o “para atender necesidades transitorias de liquidez, dentro de los límites del programa monetario”.
Para el exministro de Economía Luis Arce, “esta es la primera vez en 14 años que se activa la línea de crédito contingente con el Banco Central” de Bolivia. “Los años en que me ha tocado ser ministro de Economía y Finanzas Públicas del Estado Plurinacional de Bolivia jamás hemos utilizado esta línea contingente de crédito; es decir, nosotros siempre hemos sido (auto)suficientes en los ingresos y el manejo económico para poder financiar todos los gastos de sueldos, salarios y gastos que enfrentaba el Tesoro General del Estado”, afirmó la exautoridad.
Parada declaró el jueves que se activó un crédito de Bs 2.600 millones otorgados por el ente emisor y que fue aprobado por el anterior gobierno y firmado por Arce y el titular del BCB, Pablo Ramos.
Además, aclaró que es un convenio de instrumentación de políticas fiscales monetarias, y que estos “montos están reservados para pagar contrapartes a créditos externos, para apalancar y generar una mayor inversión”, y no así para el pago de salarios.
La declaración la hizo luego de que el expresidente Evo Morales denunciara el miércoles, en su cuenta de Twitter, que “los golpistas están destruyendo la economía nacional, recurren a un crédito emergencia del Banco Central de Bs 2.600 millones para pagar salarios y aguinaldos. Nosotros nunca hicimos préstamos del BCB para salarios, solamente para inversión productiva e industrial”.
Ayer, Morales nuevamente se refirió al tema y publicó en Twitter una fotografía de la solicitud de desembolso realizada por Parada: “Se confirma que el gobierno de facto solicitó desembolsar ‘en la fecha’ (10 de diciembre) un crédito de liquidez por un valor de Bs 2.800 millones. El gobierno de Áñez, Camacho y Mesa confirma la deuda interna para sueldos y aguinaldos”.
El exministro Arce explicó que se trata de un crédito de contingencia inscrito en el Programa Fiscal-Financiero (PFF) anual, que desde que asumió el cargo en 2006 se proyecta en la eventualidad de una emergencia, pero que nunca fue activado.
El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y el Banco Central de Bolivia suscriben en febrero de cada año, desde 2006, la Decisión de Ejecución del PFF con el objetivo de preservar la estabilidad macroeconómica y fomentar el crecimiento económico. El acuerdo mejora la coordinación de los objetivos de política fiscal, monetaria y cambiaria en sintonía con los objetivos nacionales de desarrollo económico y social.
Antes de la implementación del PFF, hasta 2005, los sucesivos gobiernos suscribían memorándums de entendimiento (stand by) con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que consistían en créditos condicionados al cumplimiento de metas macroeconómicas establecidas por el organismo multilateral. Bolivia pagó en 2006 su deuda con el Fondo Monetario y luego dejó de suscribir acuerdos.
En 2017, 2018 y 2019 se estableció en el PFF un límite de Bs 2.800 millones como crédito de liquidez para el TGN. “Cabe destacar que en estos 11 años (de gobierno) el TGN no ha acudido al BCB, por lo que estos créditos solo son acordados de manera preventiva”, establece el texto firmado el 23 de febrero de 2017. (14/12/19)


La Razón












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