Ahoradigital – El Gobierno aseguró que la aplicación del nuevo precio referencial del diésel para grandes consumidores no debería provocar un incremento en los productos de la canasta familiar y destacó que la medida busca, además, abrir el mercado e incentivar la importación privada de combustibles.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, defendió la medida establecida mediante el Decreto Supremo 5676, que fija un precio referencial de Bs 18 por litro para los grandes consumidores de diésel, mientras que los usuarios que consumen menores volúmenes continuarán accediendo al combustible bajo las condiciones establecidas para ese sector.
Consultado sobre un posible impacto en el precio de los alimentos, Aramayo sostuvo que la medida “no debería afectar” a la canasta familiar, debido a que los transportistas y otros consumidores que utilizan menos de 120 litros no estarían alcanzados por el nuevo precio.
“Los transportistas, los que consumen por debajo de 120 litros no están afectados por este precio, van a seguir yendo al surtidor a cargar su diésel al precio que se estaba cargando”, explicó la autoridad.
El ministro remarcó que la nueva tarifa está dirigida a los grandes segmentos de consumo, algunos de los cuales, según afirmó, ya adquirían el carburante en mercados privados, paralelos o de contrabando a precios que oscilaban entre Bs 19 y Bs 25 por litro.
Gobierno busca abrir el mercado
Aramayo señaló que uno de los principales objetivos de la medida es generar condiciones para que el sector privado pueda importar diésel y competir en el mercado.
Según explicó, bajo el anterior sistema no resultaba atractivo para las empresas privadas importar combustible, mientras que el nuevo precio busca acercarse a valores que permitan generar incentivos para nuevos proveedores.
“Lo que se va a hacer con esta apertura al precio internacional, con el cálculo que define el decreto, es que vamos a abrir el mercado, que haya muchos proveedores privados y entremos a una situación de competencia que permita un abastecimiento sin tener distorsiones en el mercado”, afirmó.
El Gobierno considera que la participación de más importadores privados podría contribuir a mejorar el abastecimiento de diésel en el país y reducir las distorsiones generadas por la diferencia entre el precio subvencionado y los valores existentes fuera del mercado formal.
Un precio referencial que puede variar
Aramayo aclaró que los Bs 18 constituyen un precio referencial, por lo que el valor podría variar de acuerdo con el mecanismo establecido por el decreto, de manera similar al sistema de actualización aplicado al tipo de cambio oficial bajo el régimen flexible.
Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, sostuvo que el Decreto Supremo 5676 tiene como objetivo regularizar la provisión de diésel, eliminar las filas en los surtidores y sincerar el precio del carburante.
“Lo único que estamos haciendo es sincerar el precio”, manifestó Blanco al referirse a la medida gubernamental.
Aramayo reconoció que se trata de una decisión compleja y pidió comprensión a la población, señalando que el Ejecutivo considera necesarias estas medidas para atender los problemas de abastecimiento y avanzar hacia un nuevo esquema para el mercado de combustibles.
La medida se da en medio de la persistencia de problemas en el suministro de diésel y las largas filas registradas en distintos puntos del país, mientras el Gobierno apuesta por la apertura a la importación privada como una de las alternativas para garantizar una mayor disponibilidad del combustible.
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