El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, afirmó que la entidad no volverá a pignorar —empeñar como garantía— el oro que resguarda como parte de las reservas internacionales del país. Según explicó, el directorio del ente emisor tomó la decisión de no repetir estas operaciones porque considera que perjudican a la economía boliviana.
“Es decisión de directorio del banco de no efectuar nunca más estas operaciones de pignorar porque es un perjuicio para la economía boliviana”, declaró Espinoza al responder si el BCB volverá a empeñar el oro.
La posición del titular del ente emisor apunta a cerrar la posibilidad de recurrir nuevamente a este mecanismo financiero, que compromete el oro como garantía en una operación para obtener recursos.
Oro
A principios de octubre, el BCB reportó que las reservas de oro de Bolivia alcanzaron las 25,3 toneladas al 30 de septiembre de 2026, con un valor de $us 3.379,4 millones, según el Informe de Administración de las Reservas Internacionales correspondiente al tercer trimestre de este año.
El documento registra un incremento de $us 506,5 millones respecto al cierre del segundo trimestre, cuando el valor de las reservas de oro llegó a $us 2.872,9 millones.
Este aumento refleja la variación del valor de las reservas durante el periodo. Sin embargo, el informe también advierte sobre la exposición de estos activos a las fluctuaciones de las cotizaciones internacionales. Plantea la necesidad de diversificar las reservas internacionales.
Reservas
La decisión anunciada por Espinoza cobra relevancia por el papel del oro en la composición de las reservas internacionales del país. Al descartar nuevas operaciones de pignoración, el presidente del BCB sostiene que el ente emisor debe evitar mecanismos que, a su juicio, generan perjuicios económicos.
No obstante, el valor de las reservas de oro depende de las cotizaciones internacionales. Por lo que sus variaciones pueden modificar el valor total de estos activos, incluso sin cambios en la cantidad de oro que mantiene el país.
Con esta postura, el BCB plantea un cambio de criterio respecto al uso del oro como garantía financiera. Y pone el foco en la preservación de este activo estratégico para la economía boliviana.
La Razón






