Ahoradigital – El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos calificó como “tardía, pero extremadamente necesaria” la decisión del Gobierno de eliminar la subvención al diésel y sostuvo que Bolivia no podía mantener un esquema basado en la importación de gran parte del combustible a un precio inferior al internacional.
Ríos afirmó que el país importa cerca del 90% del diésel que consume y señaló que la diferencia entre el precio subsidiado y el valor internacional habría favorecido, según su análisis, el contrabando y el mercado negro.
El exministro estimó que alrededor del 25% del combustible podría estar siendo destinado al contrabando y al mercado ilegal. Esta cifra corresponde a una estimación expresada por Ríos y no a un dato oficial citado en la entrevista.
Sin embargo, Ríos también advirtió que la eliminación de la subvención tendrá consecuencias sobre la economía de los hogares. Anticipó incrementos en tarifas de transporte y otros servicios, además de presiones inflacionarias.
“Las tarifas van a tener que subir en algunos servicios, los precios van a subir, va a haber inflación”, señaló el exministro, aunque sostuvo que mantener el esquema anterior podría derivar en mayores problemas de abastecimiento en los próximos meses.
Ríos planteó además que los recursos que se liberen con la eliminación de los subsidios deberían destinarse principalmente a inversión pública y servicios esenciales, como carreteras y hospitales.
El experto consideró que la reforma energética debería continuar y mencionó también la posibilidad de revisar en el futuro las subvenciones a la gasolina y al gas natural, debido a la caída de la producción nacional de hidrocarburos y al aumento de las importaciones.
El nuevo precio del diésel quedó establecido en Bs 17,95 por litro, frente a los Bs 9,80 del esquema subvencionado anterior.
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