Ahoradigital – El Gobierno descartó abrogar el Decreto Supremo 5716, que eliminó la subvención al diésel, pese a las demandas de distintos sectores que cuestionan el incremento del precio del combustible y advierten sobre sus efectos en el costo de vida.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, sostuvo que regresar al anterior esquema de subvención no resolvería el problema de abastecimiento y afirmó que mantener ese mecanismo ya resulta insostenible para las finanzas del país.
“Si no levantamos la subvención no tenemos diésel, y al no tener diésel no tenemos producción y sin producción no hay economía, no hay alimentos”, afirmó Gálvez al referirse a la posición del Ejecutivo.
El funcionario argumentó que una eventual abrogación del decreto no significaría automáticamente una mayor disponibilidad de combustible en los surtidores. Según su explicación, el problema de fondo está relacionado con el costo de importar el diésel y con la situación del sector hidrocarburífero.
El Gobierno también atribuye parte de la actual crisis de abastecimiento a los elevados precios internacionales del carburante y a problemas acumulados en la administración hidrocarburífera de gestiones anteriores. Estas son explicaciones planteadas por el Ejecutivo y forman parte del debate sobre las causas de la escasez.
La eliminación de la subvención fue anunciada el pasado viernes y significó el paso del diésel de un precio subvencionado de Bs 3,72 por litro a un nuevo esquema cuyo precio inicial quedó establecido en Bs 17,95. El Gobierno sostiene que el cambio busca reducir la presión fiscal y enfrentar los problemas de abastecimiento.
El nuevo escenario, sin embargo, generó rechazo entre organizaciones del transporte y otros sectores, que advierten que el incremento del combustible tendrá efectos sobre los costos de operación y, eventualmente, sobre los precios de bienes y servicios.
En paralelo, el Gobierno prepara medidas de compensación y protección para sectores considerados vulnerables, mientras defiende que los recursos liberados por el retiro de la subvención puedan ser destinados a otras necesidades del Estado.
Por ahora, el mensaje del Ejecutivo es claro: no está sobre la mesa volver al antiguo precio subsidiado del diésel y el Gobierno apuesta por mantener el nuevo esquema pese a las presiones de los sectores afectados.
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