Mientras la ciudad de La Paz cumple 27 días de bloqueos y enfrenta una creciente crisis social, de abastecimiento y económica, el presidente Rodrigo Paz reveló este miércoles que el Gobierno negocia un financiamiento cercano a los 5.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), recursos que —según aseguró— estarán dirigidos a organizaciones sociales, sectores productivos y proyectos de infraestructura.
El anuncio fue realizado durante la inauguración del Consejo Económico y Social, en un contexto marcado por protestas y movilizaciones que mantienen cercada a la sede de gobierno, afectando el transporte, el abastecimiento de combustibles y alimentos, además de la actividad económica de miles de trabajadores por cuenta propia.
“Hace poco hemos estado con el Fondo Monetario, sí, para hacer un paquete de cerca de cinco mil millones de dólares para invertir en Bolivia”, afirmó el mandatario, al explicar que los recursos no serán destinados al gasto corriente estatal.
Paz sostuvo que el financiamiento internacional buscará atender demandas de sectores sociales y productivos golpeados por la crisis. “No en el Estado, no en el salario del presidente, sino en las organizaciones sociales aquí presentes, en las organizaciones sociales en la calle, en el emprendedurismo, cuentapropista, transportista, el que trabaja la tierra, el que necesita carretera, hospital o colegio”, señaló.
El presidente también mencionó que parte de los recursos estarían orientados a proyectos tecnológicos y de conectividad, incluyendo la instalación de antenas de internet satelital en comunidades y unidades educativas del país.
“Estamos trabajando con más de cuatro mil antenas y esperamos llegar a diez mil antenas para repartir en todas las unidades educativas del país”, indicó, al señalar que el acceso a tecnología permitirá mejorar las oportunidades en regiones alejadas.
El anuncio ocurre en uno de los momentos más delicados para La Paz en las últimas semanas. Los bloqueos y protestas mantienen afectadas varias rutas estratégicas y han generado preocupación en distintos sectores económicos por las pérdidas acumuladas, el encarecimiento de productos y el riesgo de mayor conflictividad social.
En ese escenario, la propuesta de acceder a financiamiento externo mediante el FMI reabre el debate sobre el endeudamiento y el papel de los organismos internacionales en la recuperación económica del país, mientras diferentes sectores demandan soluciones inmediatas a la crisis que atraviesa la sede de gobierno.
El Deber









