La crisis de los combustibles sigue generando presión sobre el Gobierno. Mientras las filas por diésel continúan en distintos surtidores del país, el transporte pesado reclama medidas estructurales y soluciones concretas, al considerar que las respuestas oficiales hasta ahora no son suficientes.
El dirigente del transporte pesado Herland Melgar advirtió que la situación ya es insostenible y pidió acelerar las decisiones para enfrentar la crisis de hidrocarburos.
“Hay errores que se cometen, somos seres humanos, busquemos en el disenso, el consenso para buscar soluciones alternativas al país. Lo que nos preocupa definitivamente es que están siendo demasiado lentas, el país necesita un cambio estructural”, afirmó.
Melgar reconoció que no es posible resolver en pocos meses los problemas acumulados durante años, pero cuestionó que el Gobierno continúe apelando a explicaciones y promesas mientras persisten las dificultades.
El dirigente también criticó el Decreto Supremo 5676, que estableció un precio de Bs 18 por litro de diésel para grandes consumidores. Aunque sostuvo que la norma, en teoría, no afecta directamente al transporte pesado, afirmó que fue aprobada sin consulta ni consenso y que terminó generando mayor especulación y filas en los surtidores.
Según Melgar, la medida tampoco resuelve el problema de fondo y puede terminar trasladando sus efectos a los precios de los productos y, por tanto, a la canasta familiar.
El dirigente además cuestionó que el Gobierno justifique el decreto como parte de los condicionamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo con el que Bolivia gestiona un financiamiento de $us 1.900 millones. “¿El FMI vive en el país, conoce la realidad ciudadana?”, cuestionó.
Como alternativa, el transporte pesado respaldó la posibilidad de eliminar temporalmente impuestos como el IT y el IVA para facilitar la libre importación de combustibles, planteamiento que considera una vía para enfrentar la emergencia mientras se buscan soluciones estructurales.
El reclamo se produce cuando el Gobierno mantiene su posición de que el Decreto 5676 puede ser mejorado, pero no debe retroceder. Mientras tanto, las filas por diésel continúan y aumentan las voces que piden una respuesta más rápida.
La pregunta ahora es inevitable: ¿cuánto tiempo más podrá sostenerse esta situación si el combustible sigue faltando y las soluciones no llegan?
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