Ahoradigital – El presidente Rodrigo Paz cuestionó la política de creación de empresas y fábricas estatales aplicada durante los últimos años y afirmó que el Estado destinó cerca de 7.000 millones de dólares a proyectos que, según su evaluación, no lograron cumplir el objetivo de sustituir importaciones.
Durante una rueda de prensa, Paz puso como ejemplos una fábrica de azúcar instalada en el norte de La Paz, una planta de procesamiento de gas en el Chaco y una planta de papas fritas, cuestionando el monto de las inversiones frente a los resultados obtenidos.
En el caso de la planta azucarera, el mandatario afirmó que se invirtieron alrededor de $us 360 millones, pese a que, según su cuestionamiento, la zona no contaba con suficiente producción de caña para sostener el proyecto.
También mencionó una planta de papas fritas con una inversión de $us 23 millones y la comparó con una empresa privada de Santa Cruz que, según dijo, opera con una inversión de unos $us 600.000 y exporta a Paraguay. Estas cifras corresponden a los ejemplos expuestos por el Presidente.
Paz anunció que su Gobierno realizará una revisión caso por caso de las empresas públicas para determinar cuáles pueden continuar, cuáles requieren una reorganización y cuáles deberían ser disueltas o liquidadas.
En aquellos emprendimientos que tengan posibilidades de recuperación, el Ejecutivo plantea recurrir a alianzas público-privadas (APP) para incorporar capital y experiencia del sector privado.
La propuesta ya había sido explicada por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien señaló que algunas empresas estatales podrían mantenerse mediante inversión privada, mientras otras tendrían que avanzar hacia procesos de cierre. Aclaró que una APP no implica necesariamente transferir la propiedad estatal.
El Gobierno también prepara la aplicación de un decreto que establece mecanismos de reorganización, disolución o liquidación de empresas públicas que no cumplan criterios de sostenibilidad. La OFEP informó que inicialmente serán evaluadas ocho empresas.
Paz sostuvo que los recursos que su administración busca conseguir para reactivar la economía no serán destinados a mantener empresas que no generen resultados, sino a actividades productivas.
La discusión abre una nueva etapa sobre el papel del Estado en la economía boliviana: mientras el Gobierno plantea reducir la carga de empresas públicas deficitarias y buscar capital privado para aquellas que puedan ser recuperadas, las decisiones finales dependerán de los diagnósticos financieros y operativos de cada compañía.
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