El paro indefinido convocado por el transporte sindical cumple hoy su tercer día de forma parcial con bloqueos en algunas zonas y tránsito en otras, mientras persisten extensas filas en surtidores debido al desabastecimiento de combustibles.
“Hubo un ampliado al cual hemos asistido y fue muy duro, en el cual se ha determinado que vayamos al paro indefinido, pero como podemos ver, la mayoría de nuestros socios están haciendo fila para poderse abastecer de gasolina. Hay distintos socios que están bloqueando, pero no es contundente este bloqueo”, admitió el secretario de Hacienda de la Federación Chuquiago Marka, Roberto León.
En distintos puntos de la sede de gobierno se observó a minibuses, radiotaxis y otros vehículos prestando servicio, aunque varios choferes optaron por retirar la señalética sindicales de sus motorizados.
Paralelamente, las filas por gasolina se tornan extensas en la sede de Gobierno, los conductores esperan hasta tres días para cargar el combustible en sus motorizados o en bidones.
“Tres días que hago fila con bidón. En las noches se quedan unos cuantos (a vigilar la fila), volvemos, vamos y otra vez volvemos”, relató un conductor que aguardaba combustible en inmediaciones de un surtidor próximo a la terminal de buses de La Paz.
En otros casos los usuarios señalan que tuvieron que recurrir a bidones porque su vehículo quedó “plantado” por falta de gasolina. “Hago fila con bidón porque mi vehículo se quedó plantado. Tengo que ponerle eso y moverlo para poder traerlo a la fila”, afirmó otra persona.
Los choferes en las filas indican que la situación empeoró en los últimos días a causa de los bloqueos, remarcan que pierden toda una jornada laboral por esperar la carga de combustibles.
El dirigente de la Federación Chuquiago Marka reconoce que existen divisiones dentro de las bases respecto al paro indefinido, debido a que muchos afiliados dependen de los ingresos diarios para sostener a sus familias.
“Hay gente que pide que se pare y hay gente que no quiere que se pare. Están bloqueando a otros compañeros que tienen gas para poder trabajar”, comentó.
El dirigente pidió al Gobierno instalar un diálogo y resolver la provisión de carburantes, al considerar que la crisis ya afecta a toda la población paceña.
“Esperemos que el Gobierno ya busque una solución, que dejen de cercar a La Paz porque somos los paceños los que sufrimos. No tenemos nada que comer, estamos yendo a mercados vacíos y si hay algo para comprar está al 300% del costo”, manifestó.
Anteriormente, el representante de los cisterneros, Sergio Kosky, señaló que cerca a mil cisternas se encuentran varadas en las carreteras con combustible que no puede llegar a las plantas.
El Deber







