Marruecos reconoció este domingo que unas 40.000 personas llegaron a la frontera en dirección a la ciudad de Ceuta y otras 1.135 a Melilla y admitió 11 muertos en territorio, diez de ellos ahogados.
El Ministerio de Interior afirmó en un comunicado que Marruecos “seguirá siendo, según lo prometido con sus socios, un socio fiable y responsable, comprometido a fortalecer la cooperación y la coordinación internacionales”.
Además, el país magrebí atribuye los hechos del pasado viernes a una serie de factores superpuestos: “la explotación sesgada del espacio digital, la promoción de información engañosa, el papel de las bandas de trata de personas y las interpretaciones erróneas de los datos legales y administrativos, que apuntaban a la ilusión de la posibilidad de acceder al espacio europeo con facilidad y sin consecuencias”.
Las autoridades tomaron un “enfoque proactivo e integral, aumentando los grados de vigilancia y movilización, mejorando la preparación de varios intereses de seguridad y autoridades territoriales e intensificando el control terrestre y marítimo”, según precisó el ministerio.
La Fiscalía marroquí abrió “una investigación judicial sobre diversos actos y hechos asociados a estos eventos” con el fin de “revelar las responsabilidades y organizar los efectos jurídicos” concluye el comunicado.
Según las autoridades españolas más de 50.000 personas entraron en Ceuta y la mayoría regresó a su país de origen, mientras ya confirmaron 72 fallecidos.
AUMENTAN DENUNCIAS
Las denuncias y peticiones de información de muchas familias de Marruecos que buscan a familiares desaparecidos con motivo de la entrada masiva del pasado 30 de julio se incrementaron en las últimas horas, sobre todo a raíz del conocimiento de muchos fallecidos.
Familiares y amigos de estas personas, entre ellas muchos menores de edad, se pusieron en contacto con los medios de comunicación y utilizaron las redes sociales para acompañar fotografías de personas cuyo paradero se desconoce.
Según informaron a EFE fuentes policiales, se recomendaron a estos familiares que presenten la correspondiente denuncia para poder cotejar los datos con los cadáveres que fueron encontrados en el entorno del espigón fronterizo.
NORMALIDAD
La frontera entre la marroquí Fnideq (Castillejos en su denominación castellana) y Ceuta recuperó este sábado la normalidad tras la crisis sin precedentes que estalló el jueves, cuando más de 60.000 migrantes entraron de forma irregular en la ciudad española, y que ha dejado, al menos, 67 muertos, según fuentes oficiales españolas.
La principal vía de acceso del centro de Fnideq al paso fronterizo amaneció blindada por las fuerzas de seguridad marroquíes que cortaron el tránsito a los vehículos a unos dos kilómetros de la frontera.
Los enfrentamientos que se registraron el viernes entre migrantes y policía convirtieron Fnideq en el escenario de una batalla campal que dejó autobuses y coches quemados y sembró la carretera de escombros y basura.
Identificación de fallecidos
La Guardia Civil y Salvamento Marítimo localizó en estos días los cadáveres de 72 personas, según informó este domingo el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma.
La mayor parte de los fallecidos murieron ahogados cuando intentaban alcanzar las costas de Ceuta en la entrada masiva del jueves.
Los cadáveres fueron primero trasladados a las dependencias del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y posteriormente están siendo llevados al hospital militar.
Se espera la llegada de forenses para agilizar los trámites de las autopsias, así como de expertos en la identificación para cotejar datos.
Fuente: EFE






