El expresidente Evo Morales cuestionó la decisión del Gobierno de eliminar la subvención al diésel y advirtió que el incremento del costo del combustible tendrá efectos sobre los pequeños productores y la producción de alimentos, principalmente durante el inicio de la campaña agrícola de verano.
Morales calificó la medida como un “diéselazo” y sostuvo que sus consecuencias podrían sentirse en los próximos meses, cuando aumente la demanda de combustible para las actividades agrícolas.
“Lo realmente difícil viene ahora, cuando el hambre arrase y los alimentos falten”, escribió en sus redes sociales.
El exmandatario señaló que los pequeños productores enfrentarán dificultades para cubrir el costo del diésel, fertilizantes y otros insumos necesarios para la producción.
“Y cuando falten alimentos y suban los precios, ¿quién se hará responsable del hambre de las familias?”, cuestionó.
Morales también observó las medidas de compensación anunciadas por el Gobierno tras la eliminación de la subvención, entre ellas el denominado Bono Pepe II.
A su criterio, la decisión de modificar el precio del combustible debió estar acompañada de una planificación orientada a proteger a los sectores más vulnerables y garantizar la producción agrícola.
“La eliminación de la subvención debía debatirse con seriedad: planificando políticas de protección a los sectores más vulnerables y cuidando la producción”, afirmó.
El expresidente sostuvo que el nuevo precio del diésel se suma a las dificultades que enfrentan los productores por el costo de los insumos y a los riesgos climáticos.
“Hoy hacen exactamente lo contrario: con diésel caro, insumos inaccesibles y una amenaza climática como ‘El Niño’, el Gobierno eligió descargar el peso del ajuste sobre quienes trabajan la tierra”, señaló.
El Gobierno, por su parte, justificó la eliminación de la subvención por el elevado costo que representa para el Estado y por el contrabando de combustible. El presidente Rodrigo Paz anunció que los recursos liberados serán destinados a programas sociales, infraestructura y créditos para sectores productivos.
La Razón






