Irán ejecutó este lunes a otros tres manifestantes detenidos durante las protestas de enero pasado en la ciudad nororiental de Mashad, acusados de colaborar con Israel y Estados Unidos, y de liderar disturbios que derivaron en la muerte de varios miembros de las fuerzas de seguridad.
“Tras la ratificación de la sentencia por el Tribunal Supremo y el cumplimiento de los procedimientos legales, Ebrahim Dolatabadi, Mehdi Rasouli y Mohammadreza Miri fueron ahorcados”, anunció la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.
Según la versión oficial, Rasouli y Miri fueron considerados “elementos del Mosad” durante las protestas antigubernamentales de enero y fueron acusados de participar directamente en la muerte de Hamidreza Yusefinejad, miembro de las fuerzas de seguridad.
Fuente: DW








