James Rayl, un joven australiano de 22 años fue asesinado a tiros por su exsuegro. Según informes, el joven habría intentado ingresar a la fuerza al domicilio de su expareja. La justicia no imputó por el crimen al padre de familia.
El hecho ocurrió en la localidad de Sidney, en Ohio, Estados Unidos. El padre de la joven le dio tres disparos a quemarropa a Rayl, quien intentó entrar en el domicilio de la joven de una forma violenta.
De acuerdo con los testimonios y los videos captados por las cámaras de seguridad en la vivienda, Mitchell Duckro, padre de Allyson, le advirtió a James que se fuera, amenazándolo con una pistola. Sin embargo, el joven siguió golpeando la puerta hasta que logró meter uno de sus hombros, romper el cerrojo y entrar a la fuerza.
Reaccionando a este comportamiento, Mitchell le pegó tres disparos a su ex yerno: uno en el hombro izquierdo, uno en el derecho y el último en la espalda.
Las pruebas que confirmaron el homicidio por defensa propia se presentaron ante el jurado del condado de Shelby, que votó 8 a 1 por la inocencia de Mitchell Duckro.
Conforme lo estipulan las leyes de este lugar, los propietarios de viviendas pueden utilizar la fuerza letal cuando son amenazados.
Agencias







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