105 de los 165 parlamentarios de Senegal votaron en la noche de este lunes (5.02.2024) a favor del aplazamiento de las elecciones, originalmente previstas para el 25 de febrero, hasta el próximo 15 de diciembre.
La decisión se tomó después de un acalorado debate, en el que las fuerzas de seguridad echaron del edificio a algunos diputados de la oposición que intentaron detener las votaciones.
Fuertes protestas en las calles
La decisión del presidente senegalés, Macky Sall, de aplazar indefinidamente las elecciones había desatado fuertes protestas en las calles, a menudo dispersadas por gases lacrimógenos por la Policía.
El Gobierno senegalés cortó las conexiones de internet móvil este lunes, en medio de un clima de tensiones políticas.

Fuertes protestas en las calles de Dakar.Imagen: Seyllou/AFP
«Presunto caso de corrupción de jueces»
El mandatario de Senegal ha agotado sus dos mandatos constitucionales y debe dejar la Presidencia el próximo 2 de abril, según la Carta Magna del país.
Pero ha justificado su anuncio por «la polémica sobre una candidata cuya doble nacionalidad (francesa y senegalesa) fue revelada tras ser publicada la lista definitiva», algo que la Constitución senegalesa no permite a los aspirantes presidenciales.
Sall aseguró que ese descubrimiento reveló un «presunto caso de corrupción de jueces», que puso en cuestión el proceso de selección de candidaturas.
«Golpe de Estado constitucional»
El dirigente lanzó este mensaje un día después de que el Partido Democrático Senegalés (PDS), del opositor Karim Wade, presentara una «propuesta de ley» para pedir precisamente un retraso de la votación por «graves fallos intolerables» en el proceso electoral.
La inmensa mayoría de la oposición, sin embargo, se ha posicionado en contra del aplazamiento electoral y ha descrito la decisión de Sall como un «golpe de Estado constitucional».







