La histórica iglesia de San Francisco de Asís, uno de los lugares más icónicos y turísticos del Centro Histórico de Salvador, en Brasil, se derrumbó este miércoles y provocando la muerte de una turista de 26 años.
El trágico accidente en la llamada «Iglesia de Oro» ocurrió a primeras horas de la tarde del miércoles. La víctima fue identificada como Giulia Panchoni Righetto, que vivía en San Pablo y estaba de visita en la capital de Bahía.
Además, otras cinco personas resultaron heridas: una de ellas también era turista y se encontraba visitando la iglesia en el momento de la caída del techo.
Las autoridades indicaron que todo comenzó cuando el techo que cubría el ala central de la iglesia se desprendió y cayó sobre el espacio donde se recibe la misa.
Mientras se investigaban las causas de la caída del cielorraso de madera, el coordinador de Defensa Civil de Salvador, Sosthenes Macedo, adelantó: «Toda la nave central de la iglesia cedía, posiblemente a causa de sobrepeso de la madera».
Dos días antes de la tragedia, el fraile responsable de la iglesia, Pedro Junior Freitas da Silva, había alertado al Instituto Nacional de Preservación del Patrimonio Histórico y Artístico (Iphan) que había visto una grieta en el techo. La agencia programó una inspección para este jueves, pero el derrumbe ocurrió justo el día anterior.
Varios testigos publicaron imágenes y videos en redes sociales del desastre, en los que se puede ver cómo quedó la catedral llena de escombros de madera en el suelo y todo el techo roto.
El presidente de Brasil, Lula Da Silva, se pronunció al respecto. En una entrevista que dio este jueves con Rádio Metrópole en Salvador, expresó su solidaridad a la familia de la turista que murió, y reclamó la falta de fondos para obras catalogadas. “Cuando se derriba un bien público, es necesario invertir dinero en el mantenimiento de las cosas”, apuntó.
AGENCIAS










