Ahoradigital – Brasil definió una nueva estrategia minera que prioriza 27 minerales críticos y estratégicos, entre ellos las tierras raras, el litio y el cobre, con el objetivo de atraer inversiones, fortalecer su industria nacional y reducir su dependencia de China en el abastecimiento de materias primas fundamentales para la economía mundial.
La decisión fue aprobada el jueves 5 de noviembre durante la primera reunión del Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos (CIMCE), que contó con la participación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La nueva clasificación permitirá al Gobierno brasileño orientar recursos financieros, incentivos y mecanismos de apoyo hacia los minerales considerados esenciales para su soberanía económica y desarrollo industrial.
Durante el encuentro, Lula defendió la necesidad de establecer alianzas internacionales para desarrollar los recursos naturales del país, aunque remarcó que Brasil busca avanzar en el procesamiento y la industrialización dentro de su propio territorio.
Nueve minerales tendrán prioridad máxima
La lista establece tres niveles de importancia. En la categoría de prioridad alta fueron incluidos nueve minerales:

- Tierras raras.
- Grafito.
- Litio.
- Níquel.
- Cobalto.
- Cobre.
- Manganeso.
- Silicio.
- Uranio.
Estos recursos son fundamentales para industrias como la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, paneles solares, componentes electrónicos, semiconductores y tecnología militar.
En una segunda categoría, de prioridad media, aparecen el tungsteno, cromo, vanadio, tantalio, titanio, fosfato, potasio y azufre.
Mientras que en la tercera categoría, de prioridad baja, figuran el niobio, estaño, hierro, zinc, oro, magnesio, molibdeno, torio, aluminio y metales del grupo del platino.
La clasificación no significa que los minerales de menor prioridad carezcan de importancia económica, sino que responde a criterios de vulnerabilidad del abastecimiento, riesgos geopolíticos y posición del país en las cadenas productivas.
Brasil busca dejar de exportar solamente materia prima
Uno de los principales objetivos de la nueva política es evitar que Brasil continúe exportando minerales sin procesar para después importar productos industriales elaborados con esos mismos recursos.
El Gobierno pretende fortalecer las etapas de investigación, extracción, procesamiento, transformación y fabricación nacional.
Para ello, se creó un Fondo Garantizador de la Actividad Minera que podrá recibir aportes de hasta 2.000 millones de reales de la Unión, además de recursos de gobiernos subnacionales y del sector privado.
También se contempla un programa federal de beneficiamiento y transformación de minerales críticos con un límite fiscal de 1.000 millones de reales anuales entre 2030 y 2034.
La disputa internacional por los minerales estratégicos
La decisión brasileña se produce en un escenario de creciente competencia internacional por el control de los recursos minerales indispensables para la transición energética y las nuevas tecnologías.
China mantiene una posición dominante en distintas etapas de procesamiento de minerales estratégicos, mientras Estados Unidos y otros países buscan diversificar sus fuentes de abastecimiento.
Brasil posee las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo, después de China, aunque actualmente su participación en la producción mundial es inferior al 1%.
El país también cuenta con importantes reservas de cobre, níquel, manganeso y estaño, además de las mayores reservas mundiales de niobio.
La estrategia representa una apuesta para convertir esa riqueza geológica en capacidad industrial, empleo e inversiones.
Para América Latina, el movimiento brasileño también plantea un escenario relevante: la competencia por los minerales estratégicos ya no se limita a quién tiene los recursos naturales, sino a quién consigue procesarlos, industrializarlos y capturar el mayor valor económico de ellos.
Ahoradigital con información de La Razón, Bloomberg y el Gobierno de Brasil.






