El delegado de los Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, se reunirá con funcionarios portugueses y españoles en Lisboa y Madrid del 9 al 11 de abril para discutir el deterioro de la situación en Venezuela, informó este lunes el Departamento de Estado en un comunicado.
Las reuniones continuarán negociaciones que se remontan a mediados de marzo, cuando el gobierno estadounidense confirmó la existencia de «conversaciones» con las autoridades españolas sobre la posibilidad de que España dé exilio a los funcionarios chavistas que abandonen al régimen de Nicolás Maduro.
«Hemos tenido algunas conversaciones con España, pero yo no diría que nosotros hemos hecho una petición, y ellos han dado una respuesta. Definitivamente hemos tenido conversaciones, las hemos tenido con ellos (España) y con un par de otros lugares», afirmó por entonces Abrams en una rueda de prensa.

Donald Trump y Pedro Sánchez, presidente de España
El objetivo de las discusiones es anticipar un escenario hipotético en el que algunos funcionarios decidan abandonar a Maduro para facilitar una «transición» en reconocimiento del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, explicó el diplomático.
«Quizás prefieran irse a Cuba o Rusia, pero hay otros lugares, y por eso, estas son conversaciones que continuaremos teniendo», subrayó.
Estados Unidos, Portugal y España apoyan una transición liderada por Venezuela hacia unas elecciones libres y democráticas. Los tres países se han comprometido a buscar el restablecimiento de la democracia en el país caribeño, tal como se describe en su constitución y se reflejan en las acciones del presidente interino y de la Asamblea Nacional.
La Administración del presidente Donald Trump redobló el pasado viernes su presión sobre Nicolás Maduro al imponer sanciones contra dos empresas y 34 cargueros dedicados al transporte de petróleo desde Venezuela a Cuba.
En un acto en Houston, Texas, en el que dio a conocer estas sanciones, el vicepresidente, Mike Pence, aseguró entonces que EEUU seguirá ejerciendo «toda la presión económica y diplomática» contra el Gobierno de Maduro e insistió en que «todas las opciones están sobre la mesa», incluida la militar, para lograr la salida del presidente venezolano del poder.
Infobae





