Ahoradigital – Argentina comenzó a aplicar desde este miércoles una nueva medida que modifica el acceso gratuito a los hospitales nacionales para los extranjeros que no cuentan con residencia permanente. A partir de ahora, quienes requieran atención médica que no sea de urgencia deberán contar con un seguro de salud o pagar por las prestaciones recibidas.
La medida fue reglamentada por el Ministerio de Salud argentino mediante la Resolución 1066/2026, que establece el procedimiento para cobrar la atención sanitaria a extranjeros no residentes en los establecimientos administrados por el Estado nacional.
La normativa establece una diferencia entre las atenciones de emergencia y las prestaciones habituales. En caso de una emergencia, ningún extranjero podrá ser rechazado ni se le podrá restringir la atención, independientemente de su situación migratoria.
Para las consultas, estudios, tratamientos y otras prestaciones que no sean consideradas urgentes, los extranjeros sin residencia permanente deberán presentar un seguro de salud que cubra la atención o asumir previamente el costo del servicio. Cada establecimiento utilizará su propio nomenclador para establecer los aranceles correspondientes.
La disposición alcanza a los hospitales administrados por el Estado nacional y reglamenta los cambios introducidos en la Ley de Migraciones mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 366/2025.
El Gobierno del presidente Javier Milei sostiene que la medida busca evitar el denominado “turismo de salud”, es decir, el ingreso de personas desde otros países exclusivamente para utilizar servicios sanitarios públicos y posteriormente regresar a sus lugares de origen.
La nueva política tiene especial relevancia para los países vecinos, entre ellos Bolivia, debido al flujo permanente de ciudadanos que cruzan la frontera hacia Argentina para realizar consultas, tratamientos y procedimientos médicos.
El Gobierno argentino también mantiene la diferenciación según la situación migratoria: los extranjeros con residencia permanente continúan accediendo al sistema público de salud en las mismas condiciones que los ciudadanos argentinos.
La decisión forma parte de una política más amplia de la administración Milei para modificar las condiciones de acceso de los extranjeros no residentes a determinados servicios públicos. El Gobierno también habilitó mecanismos para que las universidades nacionales puedan establecer aranceles para estudiantes extranjeros no residentes.
El cambio abre nuevamente el debate en Argentina y en los países vecinos sobre reciprocidad, financiamiento de los servicios públicos y derecho a la salud, especialmente en las zonas fronterizas donde existe un intenso movimiento de personas entre ambos países.
Por ahora, la regla es clara: las emergencias seguirán siendo atendidas sin restricciones, pero la atención médica no urgente para extranjeros sin residencia permanente tendrá un costo.
Ahoradigital con información de Correo del Sur, EFE, AFP y Gobierno de Argentina.






