El Gobierno de la India elevó los aranceles sobre la importación de oro y plata del 6 % al 15 %, una medida de urgencia para frenar la depreciación de la rupia y el drenaje de reservas de moneda extranjera, agravados por la inestabilidad en Medio Oriente y la guerra contra Irán.
La decisión responde a la preocupación de Nueva Delhi por la caída de sus reservas ante el alza global de los precios del petróleo, consecuencia directa del conflicto en Irán y las interrupciones logísticas en el estrecho de Ormuz.
El pasado domingo, el primer ministro Narendra MoModi, Narendradi ya había pedido a la población india, que en conjunto supone el segundo mayor consumidor mundial de metales preciosos, que pausara la compra de oro durante un año para proteger la balanza de pagos del país.
La India representa el 22 % de la demanda global de joyería. Según el Consejo Mundial del Oro (WGC), el gasto en este sector alcanzó un récord de 11.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, una cifra impulsada por el ‘rally’ de precios internacionales a pesar de que el volumen de compra física había caído un 19 % respecto al año anterior.
Según datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC), en 2024 la India importó oro principalmente desde Suiza (19.600 millones de dólares), Emiratos Árabes Unidos (16.100 millones), Sudáfrica (6.350 millones), Perú (4.210 millones) y Australia (2.990 millones).
Fuente: DW







