El Mont Blanc, situado en la frontera entre Francia e Italia fue mensurado a mediados de septiembre y los datos arrojan que ahora mide 4.807,81 metros (gracias, o mejor dicho, a causa del cambio climático), según han anunciado un equipo de geográficos franceses. Es más, esta reducción de casi un metro se ha producido en apenas cuatro años, pero es una pérdida que se lleva produciendo anualmente desde que comenzaron a tomarse medidas precisas de forma oficial. Desde 2001. En aquel momento de la primera medición, el Mont Blanc ascendía a 4.810,4 metros.
Kebnekaise, el pico más alto de Suecia, perdió dos metros de altura en el último año
La excursión de medición de este año se benefició de unas condiciones climáticas excepcionales, lo que convierten esta mensuración en la lectura más precisa hecha hasta la fecha.
«Ahora les toca a los climatólogos, glaciólogos y otros científicos analizar todos los datos recopilados y presentar todas las teorías para explicar este fenómeno», explicaron los autores en una rueda de prensa en la localidad de Saint-Gervais-les-Bains, al pie del Mont Blanc.
Encoge cada año
No es el único que encoge cada año que pasa. El mes pasado, un equipo de investigadores de la Universidad de Estocolmo concluyó que Kebnekaise, el pico más alto de Suecia, perdió dos metros de altura en el último año. Ahora se eleva solo 2.094,6 metros de altura. Y también sigue encogiendo como el Mont Blanc.
El macizo de Kebnekaise se encuentra a unos 150 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico en la cordillera de las Montañas Escandinavas, que se extiende a lo largo de gran parte del norte de Noruega y Suecia, y forma parte del Patrimonio de la Humanidad de Laponia.

El responsable de este decrecimiento montañoso es el cambio climático. En el caso del Kebnekaise, el glaciar que cubre la montaña sueca se está derritiendo por las altas temperaturas y ya ha dejado de ser el punto más alto del país escandinavo. Las mediciones de las montañas, como en el caso del Mont Blanc, se toman con regularidad para crear un modelo de la capa de hielo y para alimentar un banco de datos preciso que se pone a disposición de todos los expertos posteriormente.
Las lecturas están variando cada año a medida que cambia la capa permanente de nieve en la cumbre, que actúa como un gran ventisquero con fuertes vientos y precipitaciones. «Desde los albores de los tiempos, la altitud del Mont Blanc ha variado continuamente«, apuntaron los expertos. Además, la montaña ha ido perdiendo una media de 13 centímetros de altura anualmente desde 2001.
Nuestras cumbres, en peligro
El Mont Blanc es la montaña más alta de Europa occidental y el undécimo pico más alto del mundo. Esta montaña es muy popular entre excursionistas, escaladores, esquiadores y practicantes de snowboard. Es fundamental que consideremos la adaptación climática como un proceso continuo. Para ello, las observaciones sostenidas, el análisis y el modelado climático de la Tierra son partes integrales de una estrategia de adaptación al cambio climático robusta y flexible.
Si bien es cierto que la altura de la montaña varía de un año a otro porque la cima está cubierta por una capa de nieve permanente, cuya profundidad varía con la intensidad del viento y los niveles de precipitación, muchos picos del planeta se están degradando a gran velocidad debido al aumento de la temperatura del aire provocado por el cambio climático.
l Mont Blanc, situado en la frontera entre Francia e Italia fue mensurado a mediados de septiembre y los datos arrojan que ahora mide 4.807,81 metros (gracias, o mejor dicho, a causa del cambio climático), según han anunciado un equipo de geográficos franceses. Es más, esta reducción de casi un metro se ha producido en apenas cuatro años, pero es una pérdida que se lleva produciendo anualmente desde que comenzaron a tomarse medidas precisas de forma oficial. Desde 2001. En aquel momento de la primera medición, el Mont Blanc ascendía a 4.810,4 metros.
Kebnekaise, el pico más alto de Suecia, perdió dos metros de altura en el último año
La excursión de medición de este año se benefició de unas condiciones climáticas excepcionales, lo que convierten esta mensuración en la lectura más precisa hecha hasta la fecha.
«Ahora les toca a los climatólogos, glaciólogos y otros científicos analizar todos los datos recopilados y presentar todas las teorías para explicar este fenómeno», explicaron los autores en una rueda de prensa en la localidad de Saint-Gervais-les-Bains, al pie del Mont Blanc.
Encoge cada año
No es el único que encoge cada año que pasa. El mes pasado, un equipo de investigadores de la Universidad de Estocolmo concluyó que Kebnekaise, el pico más alto de Suecia, perdió dos metros de altura en el último año. Ahora se eleva solo 2.094,6 metros de altura. Y también sigue encogiendo como el Mont Blanc.
El macizo de Kebnekaise se encuentra a unos 150 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico en la cordillera de las Montañas Escandinavas, que se extiende a lo largo de gran parte del norte de Noruega y Suecia, y forma parte del Patrimonio de la Humanidad de Laponia.


El responsable de este decrecimiento montañoso es el cambio climático. En el caso del Kebnekaise, el glaciar que cubre la montaña sueca se está derritiendo por las altas temperaturas y ya ha dejado de ser el punto más alto del país escandinavo. Las mediciones de las montañas, como en el caso del Mont Blanc, se toman con regularidad para crear un modelo de la capa de hielo y para alimentar un banco de datos preciso que se pone a disposición de todos los expertos posteriormente.
Las lecturas están variando cada año a medida que cambia la capa permanente de nieve en la cumbre, que actúa como un gran ventisquero con fuertes vientos y precipitaciones. «Desde los albores de los tiempos, la altitud del Mont Blanc ha variado continuamente«, apuntaron los expertos. Además, la montaña ha ido perdiendo una media de 13 centímetros de altura anualmente desde 2001.
Nuestras cumbres, en peligro
El Mont Blanc es la montaña más alta de Europa occidental y el undécimo pico más alto del mundo. Esta montaña es muy popular entre excursionistas, escaladores, esquiadores y practicantes de snowboard. Es fundamental que consideremos la adaptación climática como un proceso continuo. Para ello, las observaciones sostenidas, el análisis y el modelado climático de la Tierra son partes integrales de una estrategia de adaptación al cambio climático robusta y flexible.
Si bien es cierto que la altura de la montaña varía de un año a otro porque la cima está cubierta por una capa de nieve permanente, cuya profundidad varía con la intensidad del viento y los niveles de precipitación, muchos picos del planeta se están degradando a gran velocidad debido al aumento de la temperatura del aire provocado por el cambio climático.
El Confidencial
PUBLICIDAD
VE NUESTRA PORTADA
PUBLICIDAD













Comentarios