a desaparición de Maximiliano Tabares, un niño de seis años que salió en busca de arepas el 20 de septiembre conmociona a Colombia ya que después de un mes la Policía detuvo a Sandra Patricia Cano, progenitora del menor y a su pareja , Fabio Carmona, padrastro del niño y otros familiares ya que son acusados de formar la secta satánica “Los Carneros” y ser los presuntos responsables de la desaparición del niño.
Según las investigaciones de la Policía, la mamá, el padrastro y la abuela del niño, además de otras tres personas habrían entregado al menor para ofrecerlo en un ritual que les permita encontrar oro.
Un exmiembro de la secta, fue clave para esclarecer la desaparición de Maximiliano. Este testigo declaró, que ingresó al grupo en 2021 por invitación del padrastro, pero se retiró por la crueldad de los encuentros.
Declaración de lo que hacía la familia de Maximiliano Tabares, mirá el video
Reveló, que la secta siempre tuvo como objetivo encontrar oro debajo de la tierra y que el niño se habría convertido en un obstáculo para hallarlo, según le señaló el padrastro del niño, quien aseguró que recibió un “mensaje de los dioses” que le indicaron que Maximiliano tenía un espíritu que no dejaba prosperar el negocio.
El día que desapareció Maximiliano, el testigo fue invitado por el padrastro para reunirse en la casa de la abuela del niño porque tenía un espíritu que no los dejaba encontrar el metal. Sin embargo el testigo no fue y a partir de esa fecha no se supo nada del niño.
El testimonio se corroboró con documentos satánicos y muñecos vudú que habrían sido utilizados en sus prácticas. No obstante, el cadáver de Maximiliano Tabares Caro no fue hallado.
AGENCIAS







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