Luego de tres masivas movilizaciones, la Central General del Trabajo (CGT), la organización sindical más grande del país, convocó a una huelga general y paro de actividades por 12 horas en rechazo a las medidas implementadas por el presidente Javier Milei.. A esta convocatoria se sumaron organizaciones sociales, de Derechos Humanos, maestros y estudiantes, artistas, cineastas y otros sectores de la sociedad que se sienten afectados por los ajustes del presidente.
Antes de su victoria en las elecciones de 2023, el ultraderechista Javier Milei ya anunciaba en campaña su plan de Gobierno: reducción del estado al mínimo, liberalización de la economía, privatizaciones. Las centrales sindicales, organizaciones sociales, derechos humanos y gran parte de la sociedad argentina alertaba de tomarse las calles si llegaba a consumar su proyecto político. Al asumir el mando, hace menos de 45 días, Milei puso en marcha su propuesta.
«Hoy comenzamos formalmente el camino de la reconstrucción”, dijo el presidente, tras firmar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que contenía más de 300 medidas para desregular la economía, con el objetivo de combatir una inflación interanual de tres dígitos.
No tardaron en sonar las primeras cacerolas en Argentina. Parte de la ciudadanía reclamaba por las medidas implementadas, que llegaron con un “protocolo para el mantenimiento del orden público ante el corte de vías de circulación”. Una norma que la ministra de Seguridad y excandidata a la Presidencia, Patricia Bullrich, implementó en diciembre de 2023, cuando ya hubo las primeras manifestaciones, y que las organizaciones sociales la califican de represiva.
Finalmente, Milei envía el proyecto de Ley de Bases y Punto de Partida, más conocida como “ley ómnibus”, con más de 600 artículos y con reformas que apuntan a obtener delegaciones legislativas (concentrar más poder), reducir drásticamente el tamaño del Estado y el recorte de beneficios sociales
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