Ocho personas murieron y cerca de 1,8 millones resultaron afectadas por las fuertes lluvias e inundaciones que golpean a Tailandia desde mediados de septiembre, mientras Bangkok permanece parcialmente inundada y con varios distritos aislados.
El Departamento para Prevención y Mitigación de Desastres (DDPM) informó que las víctimas se registraron en las provincias de Sa Kaeo, con cinco fallecidos; Chanthaburi, con dos; y Saraburi, con uno. Hasta el último reporte no se habían registrado muertes en Bangkok.
En total, 1.793.887 personas fueron afectadas en 27 provincias, incluidas 163.280 en Bangkok. Más de 500.000 hogares también sufrieron las consecuencias del temporal.
La capital tailandesa recibió cerca de 300 milímetros de lluvia durante el fin de semana, equivalente aproximadamente a la cantidad que normalmente recibe durante todo septiembre. Varias zonas permanecen anegadas y algunas calles se convirtieron prácticamente en canales.
Las autoridades declararon el estado de desastre en los 50 distritos de Bangkok y habilitaron 233 centros temporales de evacuación. Además, el Gobierno decretó jornadas no laborables para trabajadores públicos en Bangkok y provincias cercanas, mientras las escuelas de la capital permanecerán cerradas este martes.
El primer ministro Anutin Charnvirakul suspendió una visita al Reino Unido y regresó al país para encabezar una reunión de emergencia. El Gobierno ordenó acelerar el drenaje del agua y la distribución de ayuda a las familias afectadas.
Las autoridades de Bangkok informaron que distribuyeron alrededor de 25.000 paquetes de alimentos, mientras organizaciones de voluntarios colaboran con la asistencia y la habilitación de refugios temporales.
El pronóstico meteorológico señala que las lluvias se desplazarán hacia el norte del país entre este lunes y martes, antes de avanzar hacia el oeste. Las autoridades esperan una mejora de las condiciones en Bangkok a partir del miércoles.
Bangkok es particularmente vulnerable a las inundaciones debido a su ubicación sobre el delta del río Chao Phraya, a escasa altura sobre el nivel del mar, además del hundimiento progresivo de la ciudad y su extensa red de canales.
Tailandia ya enfrentó en 2011 una de las peores inundaciones de su historia, cuando más de 800 personas murieron y alrededor de 13 millones resultaron afectadas, según datos del Banco Mundial.
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