Ahoradigital.- La relación política entre Samuel Doria Medina y el Gobierno de Rodrigo Paz parece haber llegado a un punto de no retorno.
El líder de Unidad Nacional (UN) ratificó el alejamiento de su bloque del Ejecutivo y afirmó que no puede asumir responsabilidad por decisiones y actuaciones gubernamentales con las que no está de acuerdo.
“No podemos ser responsables de lo que no estamos de acuerdo. Nos vamos, pero seguiremos apoyando el cambio, porque queremos que le vaya bien al país”, manifestó Doria Medina a través de sus redes sociales.
La declaración profundiza una ruptura que venía gestándose durante las últimas semanas, marcada por diferencias sobre la conducción del Gobierno, la velocidad con la que se toman decisiones y la respuesta de las autoridades frente a denuncias de presuntos hechos de corrupción.
“El Gobierno no va a mejorar”
Doria Medina fue más allá al explicar las razones de su alejamiento y lanzó una dura evaluación sobre la administración de Rodrigo Paz.
Según el dirigente político, después de varias conversaciones e intentos de corregir el rumbo del Ejecutivo, Unidad Nacional llegó a la conclusión de que la situación no cambiará.
“Después de mucho insistir y conversar, llegamos a la conclusión de que el Gobierno no va a mejorar, así que decidimos cumplir con nuestra conciencia y seguir nuestro propio camino”, afirmó.
Samuel aseguró que las diferencias no están relacionadas principalmente con el programa de Gobierno, sino con la manera en que las autoridades están actuando.
“Lo hacemos por ética, no discrepamos con el programa, sino con el comportamiento de las autoridades”, sostuvo.
Cuestiona lentitud y denuncia falta de cambios
Entre las principales críticas, Doria Medina mencionó la demora del Ejecutivo para adoptar decisiones.
“Tardan meses en tomar decisiones o no las toman nunca”, cuestionó.
También afirmó que existía la expectativa de producir un cambio profundo en diferentes instituciones públicas tras la llegada del nuevo Gobierno, algo que, según su evaluación, no ocurrió.
“Se esperaba que se dé un cambio integral en muchas áreas del Estado, pero no ha ocurrido”, señaló.
Otro de los puntos que provocó el distanciamiento fue la corrupción.
Doria Medina reveló que su sector planteó al presidente Rodrigo Paz la designación de un “zar anticorrupción” para enfrentar las denuncias dentro de la administración pública, propuesta que, según afirmó, fue rechazada por el mandatario.
“Propusimos que el presidente nombre un zar anticorrupción. No quiso”, manifestó.
La ruptura comenzó semanas atrás
El alejamiento entre Doria Medina y el Gobierno no surgió de manera repentina.
El 22 de julio, el dirigente ya había confirmado públicamente que se encontraba fuera del entorno gubernamental y anticipó que Rodrigo Paz tomaría “su propio camino”. Días después, Unidad Nacional oficializó el fin de su alianza política con el Ejecutivo.
La ruptura adquiere especial importancia porque Doria Medina y su bloque fueron uno de los principales respaldos políticos de Paz durante el inicio de su administración.
El quiebre también abre interrogantes sobre la gobernabilidad y la capacidad del Ejecutivo para construir mayorías dentro de la Asamblea Legislativa.
Tras el alejamiento de Unidad Nacional, diferentes bancadas comenzaron a plantear la necesidad de generar nuevos consensos para garantizar la aprobación de leyes.
Creemos mantiene respaldo a Paz
Sin embargo, la decisión de Samuel Doria Medina no significa que todos los sectores que compartieron espacios políticos con Unidad Nacional hayan abandonado al Gobierno.
Creemos, organización vinculada a Luis Fernando Camacho, marcó distancia de la posición de Doria Medina y anunció que mantendrá su respaldo al presidente Rodrigo Paz.
Incluso algunos legisladores vinculados a Unidad señalaron que continuarán apoyando determinadas iniciativas gubernamentales.
De esta manera, la ruptura encabezada por Doria Medina comienza a modificar el mapa de alianzas dentro del Legislativo y obliga al Gobierno a buscar acuerdos con diferentes fuerzas para garantizar la aprobación de sus proyectos.
Samuel endurece sus críticas
En los últimos días, Doria Medina también elevó el tono de sus cuestionamientos contra la administración gubernamental.
Esta semana responsabilizó al expresidente de YPFB Yussef Akly por el denominado caso de la “gasolina basura”, otro episodio que incrementó sus críticas sobre la gestión de empresas e instituciones estatales.
Pese a su alejamiento, el empresario aseguró que continuará respaldando las transformaciones que considere positivas para Bolivia.
“Nos vamos, pero seguiremos apoyando el cambio”, afirmó.
La ruptura, sin embargo, marca uno de los quiebres políticos más importantes que enfrenta hasta ahora el Gobierno de Rodrigo Paz y abre una nueva etapa en la relación entre el Ejecutivo y las fuerzas que inicialmente respaldaron su administración.
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