El Gobierno reportó que cerca de 70 empresas presentaron solicitudes para importar combustible de manera directa, en medio de la crisis de abastecimiento que afecta al país y de las dificultades que enfrenta el Estado para garantizar el suministro a través de YPFB.
La medida forma parte de la apertura impulsada por la administración de Rodrigo Paz para que el sector privado pueda participar directamente en la importación de diésel y gasolina, buscando reducir la presión sobre el Estado y garantizar combustible para las actividades productivas.
El dato refleja el interés que existe entre empresas y sectores productivos por contar con mecanismos propios de abastecimiento frente a las dificultades que se han registrado en los últimos meses.
El Gobierno también ha planteado que esta participación privada permita reducir la dependencia de YPFB y generar nuevas alternativas para enfrentar la falta de carburantes.
La situación ocurre mientras distintos sectores continúan expresando preocupación por el suministro de diésel. En Santa Cruz, por ejemplo, los cívicos preparan una reunión nacional para analizar la crisis de combustibles y el decreto que establece nuevas condiciones para el diésel.
El presidente Paz reconoció además que YPFB no logró cumplir el objetivo de abastecimiento, lo que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de modificar el actual esquema de provisión de carburantes.
Con casi 70 solicitudes sobre la mesa, el Gobierno apuesta ahora por acelerar la participación del sector privado. El desafío será convertir esas solicitudes en importaciones efectivas y lograr que el combustible llegue al mercado interno sin que la crisis de abastecimiento siga golpeando al transporte, la producción y la economía nacional.
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