El líder de la alianza Libre y expresidente Jorge Tuto Quiroga sostuvo este jueves que mencionar una «Primavera Árabe Sudamericana» durante la Cumbre del Mercosur equivale a llamar dictadores a los presidentes de la región, debido a que ese proceso histórico estuvo dirigido contra regímenes autoritarios en el norte de África y Medio Oriente.
En ese contexto, cuestionó que el presidente Rodrigo Paz haya comparado los 51 días de bloqueos registrados en Bolivia con el inicio de ese movimiento y calificó esa analogía como una «grotesca comparación» que perjudica la imagen del país en un escenario internacional.
Quiroga sostuvo que la comparación «es tan desafortunada y desatinada que deja al país mal parado ante un auditorio compuesto por presidentes vecinos» y agregó que, por el significado histórico de la Primavera Árabe, «es una autodefinición de que Rodrigo Paz es un dictador». Explicó que ese proceso fue protagonizado por miles de jóvenes que arriesgaron sus vidas para enfrentar a regímenes autoritarios en el norte de África y Medio Oriente.
«Creo que el presidente Rodrigo Paz haría mejor en decir que se equivocó y que no vamos a volver a hacer esa comparación; retractarse, corregir, disculparse, lo que sea necesario y pasar la página, porque la comparación realmente no admite asidero alguno», afirmó en declaraciones a Erbol.
El expresidente recordó que la Primavera Árabe surgió a partir de protestas masivas de jóvenes que reclamaban democracia y libertad frente a gobiernos de larga data, como los de Zine El Abidine Ben Ali en Túnez, Hosni Mubarak en Egipto, Abdelaziz Bouteflika en Argelia y Muamar el Gadafi en Libia.
En ese contexto, sostuvo que la analogía utilizada por el mandatario boliviano resulta equivocada porque «es definir a los presidentes de la región como si fueran dictadores» y, además, «pretender que los bloqueos criminales de Evo Morales, a los que le dicen narcoterroristas, serían los que luchan por la democracia y la libertad».
«Lo de Bolivia no tiene absolutamente nada que ver con el inicio de la Primavera Árabe. La diferencia es tan descomunal y gigantesca que extraña profundamente esa comparación. Al haber sido vertida en una cumbre internacional, debió dejar perplejos y sorprendidos a muchos de los asistentes por esa grotescamente distorsionada comparación», manifestó.
Quiroga consideró que el presidente debería mantener la posición que, según dijo, había expresado anteriormente respecto a los bloqueos. «Es mejor que mantenga la línea que decía aquí: que los bloqueos eran criminales e inhumanos y que se procese a los responsables. La mejor forma de dar respuesta a La Paz y El Alto es castigarlos y no glorificarlos comparándolos con los jóvenes que dieron su vida por la democracia en Túnez, Egipto o Libia», afirmó.
El exmandatario señaló que habla desde la experiencia personal de haber seguido de cerca los acontecimientos que transformaron el norte de África y Medio Oriente a partir de 2010.
Recordó que el detonante fue la inmolación del joven vendedor ambulante tunecino Mohamed Bouazizi, de 26 años, quien se prendió fuego después de que autoridades municipales le confiscaran su puesto de venta y lo humillaran públicamente, hecho que desencadenó una ola de protestas en la región.
Quiroga afirmó que fue testigo directo de ese proceso desde sus funciones en organismos internacionales y misiones oficiales. Señaló que conoció de cerca la realidad de Egipto durante su participación en el Directorio de la Biblioteca de Alejandría, donde coincidió con el entonces presidente Hosni Mubarak, antes de la caída de su gobierno tras más de tres décadas en el poder.
Asimismo, recordó que el efecto de la Primavera Árabe provocó la salida de Ben Ali en Túnez, el derrocamiento de Mubarak en Egipto, la caída del régimen de Gadafi en Libia y el fin del gobierno de Ali Abdullah Saleh en Yemen.
Añadió que las protestas también impulsaron reformas políticas en Argelia y obligaron a las monarquías de Marruecos y Jordania a abrir procesos de reforma institucional y elecciones parlamentarias, países en los que participó como jefe de misiones internacionales de observación electoral.
Fuente: Erbol







