El centro para menores infractores ubicado en Arrozales fue entregado hace 15 años y en la actualidad continúa abandonado.
El edificio tenía el propósito de recluir hasta 50 adolescentes infractores de delitos graves, sin embargo solo fue ocupado como centro de aislamiento durante la pandemia del coronavirus.
Al igual que otras obras como la planta procesadora de cítricos y la granja piscícola, el lugar fue objeto de robos, en este caso se llevaron puertas, ventanas y otros ítems.
“Son obras que hicieron sin planificación, sin una propuesta de cómo iban a funcionar (…) por falta de recursos no se pudo contratar serenos y se entraron a robar”, manifestó el ex subgobernador Franz Gutiérrez.
El actual ejecutivo Santos Huísa indicó que iniciarán una recopilación de activos para conocer los ítems sustraídos, sin embargo no hay planes de poner a funcionar el proyecto.
“Estamos en proceso de realizar inspecciones con técnicos y levantar los informes (…) ahora se cuenta con menos recursos para poner a funcionar todos los proyectos”, explicó.
Fuente: Erbol









