El ministro de Educación, Erick Sanjinés, advirtió este miércoles que los maestros urbanos que acaten el paro nacional de 48 horas, convocado para el lunes 9 y martes 10 de noviembre, sufrirán descuentos salariales por los días que no asistan a sus fuentes laborales.
La autoridad justificó la medida en el cumplimiento de la normativa vigente y recordó que existe un decreto supremo que establece que las jornadas no trabajadas no deben ser remuneradas.
«Nosotros como autoridades estamos obligados a cumplir la ley, en este caso existe el decreto supremo que define claramente que día no trabajado es día no pagado, tenemos que cumplir la ley en el ministerio», sostuvo Sanjinés.
La advertencia del Gobierno se produce en medio de las movilizaciones del Magisterio Urbano, que desde el martes comenzó a instalar piquetes de huelga de hambre en diferentes departamentos y municipios del país, desde Pando hasta Tarija.
Entre sus principales demandas están un incremento salarial, el respeto al escalafón nacional y el rechazo a la descentralización de los institutos técnicos y tecnológicos.

Hasta la noche del martes se reportaron piquetes en La Paz, Santa Cruz de la Sierra, Cobija, Guayaramerín, Yacuiba, Vallegrande, Trinidad y otras localidades, con distintos números de participantes.
El conflicto se agudizó después de que la mesa de diálogo instalada la semana pasada entre el Gobierno y el sector no lograra avances. Ante ese escenario, la VI Conferencia Nacional Extraordinaria de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) instruyó a sus 31 federaciones departamentales y regionales a establecer alianzas con otros sectores movilizados para unificar sus medidas de presión.
El cronograma de protestas contempla la instalación de huelgas de hambre indefinidas desde el 3 de noviembre, vigilias permanentes entre el 4 y 5, marchas simultáneas con actos de crucifixión simbólica este viernes 6 y, finalmente, un paro nacional de 48 horas el 9 y 10 de noviembre.
La posición del Gobierno
Por su parte, Sanjinés cuestionó las medidas de presión y pareció que tienen motivaciones políticas. Como ejemplo, mencionó la situación de Santa Cruz, donde, según sus datos, de aproximadamente 620 docentes que trabajan en institutos técnicos y tecnológicos, solo 35 cuentan con título de profesor.
«Me parece absolutamente desequilibrado el caso de Santa Cruz, por ejemplo, donde más o menos los institutos tienen cerca 620 y tantos docentes, de ese número solamente 35 son maestros, que tienen título de profesor», manifestó.
En ese sentido, se cuestionó que las decisiones de la dirigencia puedan afectar al conjunto de la población estudiantil del departamento, cuya matrícula alcanza, según indicó, a unos 800.000 estudiantes.
Correo del Sur






