A casi seis meses de gestión, el gobierno de Rodrigo Paz enfrenta una acumulación de conflictos que, en simultáneo, tensionan su capacidad de respuesta y exponen un escenario político complejo.
El primer frente es la crisis del combustible, que derivó en protestas del transporte por denuncias de gasolina desestabilizada y fallas en el abastecimiento de diésel.
El conflicto escaló hacia paros y bloqueos, generando presión directa sobre el Ejecutivo y afectando la movilidad, la economía y la percepción de gestión estatal.
Conflictos
De hecho, ayer se cumplió un paro de transportes en los nueve departamentos del país. El sector instaló esa medida por la baja calidad de los combustibles y el lento proceso de resarcimiento a los vehículos afectados por la gasolina desestabilizada.
La dirigencia del sector no descartó ampliar el tiempo de la protesta si el Gobierno no atiende sus demandas. Sin embargo, la Confederación de Choferes de Bolivia confirmó ayer su participación en la reunión convocada por el Gobierno para hoy a las 08:30.
El encuentro se realizará en la Casa Grande del Pueblo, y estará liderada por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora y otras autoridades de gobierno.
COB
Otro de los conflictos activos es el propiciado por la Central Obrera Boliviana, sectores indígenas y organizaciones sociales, que activaron movilizaciones debido a la “inatención” de su pliego. Aunque su principal exigencia es el incremento salarial del 20%.
En ese sentido, la COB, liderada por su secretario ejecutivo, Mario Argollo, mantiene su movilización con marchas en el centro de La Paz.
Sin embargo, ayer, el ministro de Trabajo, Edgar Morales, convocó nuevamente a Argollo y su dirigencia a instalar una mesa de diálogo este viernes 8 de mayo a las 14.00 en instalaciones de esa cartera de Estado.
Diálogo
El tercer frente es la marcha indígena que partió desde Pando y que arribó a La Paz tras 28 días de recorrido. La columna llegó el lunes a la sede de gobierno y denunció que no recibió atención por parte del Gobierno.
El dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) Severo Marca informó que los movilizados exigen la abrogación de la Ley 1720, de Reconversión de Tierras, y la instalación de un diálogo directo con el presidente Rodrigo Paz.
Se espera, por parte del Gobierno, que el diálogo ponga fin a los conflictos que complican los primeros seis meses de gestión del presidente Rodrigo Paz.
LR








