Tras un paro de 24 horas con bloqueos en al menos ocho departamentos y acatamiento parcial en ciudades como Santa Cruz, La Paz y Sucre, el sector del transporte instalará este miércoles un diálogo con el Gobierno, bajo la advertencia de reactivar las medidas y escalar a un paro de 48 horas si no hay respuestas a sus demandas.
“Cumplimos las 24 horas e iremos al diálogo, pero si no hay soluciones vamos a pasar a un paro de 48 horas”, afirmó el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, al confirmar que el sector asistirá al diálogo con las autoridades de Gobierno previsto para las 08:30 en la Casa Grande del Pueblo en La Paz.
El dirigente remarcó que la convocatoria debe contar con la presencia del presidente Rodrigo Paz; los ministros de Hidrocarburos, Marcelo Blanco; de Obras Públicas, Mauricio Zamora; de Economía, José Gabriel Espinoza; el presidente del Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca; y el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Freddy Zenteno.
Desde el Gobierno, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, confirmó la reprogramación del encuentro y sostuvo que se realiza en el marco de la política de diálogo. En una misiva enviada a los transportistas, la autoridad señaló que se busca “encontrar soluciones técnicas, económicas y socialmente sostenibles” y llamó a levantar las medidas de presión que afectan el transporte y la economía nacional.
Desde el sector exportador se indicó que aproximadamente $us 3 millones por día están en juego en las operaciones que se ven afectadas por los bloqueos, lo que repercute en la cadena logística y en los compromisos comerciales.
El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores, Oswaldo Barriga, sostuvo que estas interrupciones afectan el movimiento de productos hacia mercados internacionales.
“Nosotros perdemos mercado desde el sector exportador y desde todo el Gobierno se han hecho esfuerzos por reposicionar la imagen del país, un país que quiere llegar el mundo. ¿Cómo lo vamos a hacer si estamos bloqueándolo? Las consecuencias son perder la imagen que empezábamos a reconstruir”, apuntó.
En el sector agropecuario, las preocupaciones se centran en el momento productivo en el que se registran los bloqueos. El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, Klaus Frerking, advirtió que el país atraviesa una etapa clave entre cosecha y siembra.
“Estamos preocupados, estamos empezando la campaña de zafra cañera. Tenemos que sembrar en la campaña de invierno, terminando de cosechar la campaña de verano (…). Las carreteras tienen que estar expeditas, necesitamos trabajar”, afirmó.
Desde el sector gremial se alertó que los productos perecederos que no se comercializan durante los bloqueos representan pérdidas inmediatas. El dirigente César Gonzáles cuestionó los efectos de las medidas sobre quienes dependen del ingreso diario.
“Ratificamos nuestra postura: rechazamos el bloqueo en todo el territorio nacional. El sector gremial en los mercados está perdiendo dinero por este tema de los bloqueos”, manifestó.
En esa línea, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, sostuvo que el impacto de este tipo de medidas no puede medirse únicamente en pérdidas diarias, ya que sus efectos se extienden en el tiempo. “Siempre he sido enemigo de hacer el ejercicio simple de tomar el PIB, dividirlo entre 365 y decir que eso es lo que pierde el país por día”, señaló.
La autoridad explicó que los bloqueos afectan actividades futuras y no solo la jornada inmediata. “Están perjudicando las reservas de los hoteles, no solamente de hoy, sino de los próximos dos, tres, seis meses o más”, afirmó. Asimismo, advirtió que las interrupciones en la logística pueden comprometer operaciones mayores: “Están generando un daño al exportador, no solamente por esa carga de ese día, sino tal vez le están haciendo perder todo un contrato de exportación de meses”.
Mientras tanto, el sector transporte mantiene su pliego de demandas centrado en reclamos como la calidad del combustible, el abastecimiento de diésel y gasolina, el estado de las carreteras, el resarcimiento por los daños a los motorizados y un diferimiento de créditos.
El paro de 24 horas se realizó de manera parcial en el territorio nacional. En departamentos como Beni, Potosí y Oruro se registraron bloqueos contundentes en carreteras y accesos, con paralización del transporte en varios puntos. Cochabamba vivió una jornada con bloqueos urbanos desde la madrugada, que obligaron a suspender salidas de la terminal de buses, mientras que en La Paz el impacto fue mayor en El Alto y en las laderas, con menor afectación en el centro paceño.
En contraste, en Santa Cruz parte del transporte urbano no acató la medida y mantuvo el servicio, mientras que en Chuquisaca el cumplimiento fue parcial, con bloqueos en algunos puntos pero circulación normal en otras zonas. En Tarija, sectores empresariales y cívicos cuestionaron la medida de presión por su impacto económico.
Hasta el mediodía de ayer, se reportaron más de 60 puntos de bloqueo en ocho departamentos, con Pando como la única región sin afectaciones, reflejando un paro con presión territorial, pero sin un acatamiento uniforme.
El Deber







