El vicepresidente Edmand Lara convirtió el acto de posesión del fiscal general interino, José Armando Urioste, en una nueva señal de su discurso contra la corrupción y de reivindicación de la independencia institucional frente a los distintos órganos del Estado.
Como presidente nato de la Asamblea Legislativa, Lara tomó juramento a Urioste y le encomendó una misión que definió como difícil: “limpiar la corrupción que existe en la Fiscalía” y recuperar la confianza en una institución cuestionada por denuncias de extorsión y corrupción.
“Su función, su misión, es actuar con responsabilidad, sobre todo con transparencia, respetando la Constitución, respetando la ley, el debido proceso, la presunción de inocencia”, afirmó Lara durante el acto.
El Vicepresidente reivindicó, además, el papel que asumió en los últimos días para revisar el procedimiento mediante el cual la Asamblea suspendió a Roger Mariaca y designó a Urioste. Explicó que demoró la posesión porque quería contar con la documentación oficial de la sesión legislativa.
“No había ningún afán, no había ningún capricho. Lo que había es respeto a la Constitución y a la legalidad”, sostuvo.
La posición refuerza el perfil político que Lara ha construido desde su llegada al Gobierno: una agenda centrada en la denuncia de presuntos hechos de corrupción y en la exigencia de independencia de las instituciones. Días antes había advertido sobre el riesgo de que el Gobierno impulse un Fiscal General afín a sus intereses.
Ahora, desde la Presidencia de la Asamblea, Lara busca marcar distancia respecto de cualquier intento de subordinación de la Fiscalía y plantea que Urioste utilice sus 90 días de interinato para modificar la situación interna del Ministerio Público.
“En sus manos está en estos tres meses, cambiar, cambiar eso”, afirmó.
La elección de Urioste fue respaldada por más de dos tercios de los legisladores, en una votación que el presidente del Senado, Diego Ávila, presentó como resultado de acuerdos entre distintas fuerzas políticas.
Lara cerró su intervención con una consigna que resume el contenido político de su mensaje al nuevo fiscal: “Que viva la patria, siempre la patria, y que muera la corrupción”.
La Razón






