El exministro de Defensa Javier Zabaleta descartó que el ingreso de pirotecnia decomisada entre 2018, 2019 y 2020 permita atribuir responsabilidad al de hace siete años por la explosión registrada en una unidad militar en el municipio de Viacha, La Paz.
Señaló que la investigación debe establecer qué procedimiento de seguridad falló.
En entrevista con el programa Fama, Poder y Ganas, Zabaleta explicó que las Fuerzas Armadas reciben de forma periódica material pirotécnico no autorizado o ilegal, que debe pasar por un protocolo para su destrucción.
“Siempre entra (pirotecnia) todos los años. Entró el 18, 19 y 20, es lo que se decomisa. Es pirotecnia no autorizada, ilegal. La orden es destruir ese material”, explicó.
El exministro aseguró que la Aduana suele notificar al Ministerio de Defensa sobre estos decomisos y el material es enviado a una unidad militar, que debe planificar su destrucción de acuerdo con sus capacidades y las condiciones de seguridad. Una vez definido el operativo, el comandante de la unidad da la instrucción para ejecutar el procedimiento.
Zabaleta indicó que no existe un plazo legal exacto para eliminar este tipo de material, pero sí una instrucción para su destrucción. Añadió que la pirotecnia decomisada no debería acumularse porque representa un riesgo y tampoco puede ser comercializada.
“No tendría ningún sentido acumular ese material porque no es ninguna utilidad ni para las FFAA, ni para el Ministerio de Defensa ni para nada. Es poco seguro, no se puede poner a la venta y altamente peligroso”, indicó.
Respecto de la explosión y las muertes registradas en la unidad militar, el exministro señaló que el hecho debe generar responsabilidades, aunque consideró necesario determinar primero cuál fue la falla.
“Las muertes y una explosión de ese tipo no debería darse”, afirmó.
Explicó que el personal encargado de manipular estos materiales recibe capacitación y debe cumplir protocolos de seguridad. Entre las posibles causas mencionó una descarga de electricidad estática, una falla en las medidas de seguridad o el almacenamiento de una cantidad superior a la capacidad del polvorín.
En este último caso, señaló que la responsabilidad podría alcanzar a autoridades y comandantes de la unidad y de otras instancias del Ministerio de Defensa, dependiendo de las conclusiones de la investigación.
Ante las versiones que relacionan el material con decomisos de 2019, Zabaleta rechazó que su gestión como ministro de Defensa permita atribuirle responsabilidad por un hecho ocurrido años después.
“Es ridículo pensar que la responsabilidad de algo que pasó ahora se remonta hace siete años”, afirmó.
Zabaleta fue ministro de Defensa desde el 23 de enero de 2018 hasta el 11 de noviembre de 2019, durante el tercer mandato de Evo Morales.
El exfuncionario señaló que durante ese periodo pueden cambiar los comandantes, los procedimientos y las condiciones de las unidades militares. Por ello, consideró insuficiente utilizar la fecha de ingreso del material para establecer responsabilidades.
“Pueden haber ocurrido 20.000 cosas en siete años. Aquel que piense que la responsabilidad viene de siete años es un ridículo total”, sentenció.
El exministro explicó que las Fuerzas Armadas cuentan con normas para la manipulación y almacenamiento de material pirotécnico. En el caso de los polvorines, indicó que existen controles sobre su capacidad, además de equipos de seguridad, capacitación del personal y restricciones para el ingreso.
Zabaleta también señaló que conoce el regimiento donde ocurrió el hecho y explicó que, aunque no existe un procedimiento específico para cada tipo de pirotecnia, las unidades deben aplicar normas estándar para recibir el material, almacenarlo de forma segura y prever su destrucción.
La Razón






