Ahoradigital – Con un discurso cargado de críticas contra quienes estuvieron al frente del país durante las últimas dos décadas, el vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que los sectores que “usufructuaron del poder” fueron derrotados moralmente por la población boliviana y que el resultado electoral marcó, según su interpretación, un cambio de rumbo político.
En una entrevista con ERBOL, Gálvez sostuvo que esos sectores abusaron de la confianza de los ciudadanos, incumplieron sus promesas y dejaron, a su criterio, resultados “nefastos”. “Abusaron de la confianza de la población, mintieron a los bolivianos y, por lo tanto, moralmente están derrotados”, afirmó.
El vocero también lanzó acusaciones contra esos sectores por hechos de corrupción y por una supuesta protección al narcotráfico. Asimismo, afirmó que actualmente intentan responsabilizar a la administración de Rodrigo Paz por problemas que, según su versión, fueron generados por gobiernos anteriores.
Gálvez vinculó además el escenario político con los resultados electorales registrados meses atrás. Señaló que el voto ciudadano dejó un “claro mandato” de rechazo al MAS, en cualquiera de sus expresiones y facciones, y advirtió que desconocer ese resultado significaría, en su criterio, afectar el orden democrático.
En esa misma línea, acusó a sectores vinculados, según sus palabras, con la “economía subterránea del narcotráfico” y el “narcoterrorismo” de haber intentado durante 53 días romper el orden democrático. Aseguró que esos esfuerzos fueron rechazados por la población.
El vocero reconoció que todavía pueden existir intentos de esos sectores por recuperar protagonismo, pero sostuvo que la población habría definido una posición en defensa de la democracia y a favor de un nuevo rumbo político y económico.
Defensa de las medidas económicas
Gálvez también defendió las decisiones económicas adoptadas por la administración de Paz, pese a reconocer que algunas de ellas “no son decisiones simpáticas”.
Afirmó que el Presidente no está gobernando pensando en las encuestas ni en su popularidad, sino tomando decisiones que considera necesarias y sometiéndolas al debate de la Asamblea Legislativa.
Según el vocero, habría sido políticamente más sencillo negar la situación económica del país y mantener una realidad que calificó de “insostenible”, pero sostuvo que el Gobierno optó por asumir el costo político de las medidas pensando en las próximas generaciones.
La declaración refleja el tono cada vez más confrontacional del discurso oficial frente a los sectores políticos que gobernaron Bolivia durante los últimos años, mientras la administración de Paz busca consolidar su propio proyecto político y justificar las medidas económicas adoptadas durante sus primeros meses de gestión.
Ahoradigital con información de ERBOL.






