El Tribunal Supremo Electoral (TSE) inició en Cochabamba un encuentro nacional para recoger experiencias de los tribunales electorales departamentales y elaborar propuestas técnicas destinadas a la reforma del sistema electoral boliviano.
La actividad, denominada “Sifde y Reforma Electoral: innovación, educación y fortalecimiento de la Democracia Intercultural”, se desarrolla el 12 y 13 de octubre en el hotel Diplomat, con la participación de autoridades electorales y personal técnico de la Dirección Nacional y de las coordinaciones departamentales del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde).
El objetivo es identificar dificultades en el trabajo electoral, recuperar experiencias de los nueve departamentos y plantear alternativas para modernizar los procedimientos, fortalecer la educación democrática e incorporar innovaciones tecnológicas.
Durante la inauguración, el presidente del TSE, Gustavo Ávila, destacó el papel del Sifde como vínculo entre la ciudadanía y el Órgano Electoral Plurinacional (OEP). Señaló que esta instancia cumple una función esencial en la organización y el desarrollo de los procesos electorales del país.
Ávila afirmó que las conclusiones del encuentro proporcionarán insumos técnicos para la reforma electoral y expresó la necesidad de introducir cambios en la institución.
“Hay algunas personas, principalmente políticos que no quieren que el Órgano Electoral cambie, y nosotros sí queremos cambiar, queremos llegar más a los ciudadanos, queremos tener nuevos procedimientos”, sostuvo.
Por su parte, la vicepresidenta del TSE, Ximena Camacho, señaló que el país atraviesa una etapa que demanda revisar y modernizar las normas, los procedimientos y los mecanismos que regulan el sistema electoral.
Explicó que el análisis comprende las leyes 018 del Órgano Electoral Plurinacional, 026 del Régimen Electoral y 1096 de Organizaciones Políticas, con el propósito de detectar oportunidades de mejora en materia de legalidad, participación ciudadana y ejercicio de los derechos políticos.
Camacho destacó que la experiencia territorial del Sifde, su trabajo con la ciudadanía y las organizaciones sociales, además de sus labores de capacitación, comunicación y educación democrática, constituyen una fuente de información para formular propuestas de reforma.
“Este taller no debe entenderse como una actividad de planificación institucional, sino como una oportunidad para evaluar críticamente nuestras experiencias, identificar dificultades estructurales, y formular propuestas viables, sustentadas en la realidad de los nueve departamentos del país”, puntualizó.
El vocal electoral Ramiro Canedo señaló que las propuestas deben traducirse en medidas concretas para responder a las demandas ciudadanas. A su juicio, la reforma no debe limitarse a modificar normas, sino que también debe transformar las prácticas institucionales.
“Ya no es el Sifde que estaba en las mesas, en los escritorios, sino que ahora debe dialogar con la población, interactuar con ella, tiene que formar nuevos personajes políticos”, afirmó.
En tanto, el vocal Carlos Ortiz remarcó que el Sifde puede contribuir a fortalecer los derechos políticos, la participación ciudadana y la complementariedad democrática a partir de su experiencia técnica y territorial.
“Es a través del Sifde que nos mira la población, el Sifde que llega a los últimos rincones del territorio a través del acompañamiento y la observación”, indicó.
Ortiz planteó la necesidad de evaluar los avances y las necesidades de los cuatro ejes de trabajo del servicio: observación y acompañamiento, educación, comunicación e investigación.
Cuatro ejes de análisis
El encuentro contempla mesas de trabajo para debatir propuestas en distintas áreas del sistema electoral. Una de ellas abordará la democracia intercultural y comunitaria, con énfasis en la diversidad democrática como fundamento del modelo boliviano.
Otra mesa analizará la educación y capacitación electoral, así como la necesidad de avanzar hacia una formación ciudadana permanente, especialmente entre las nuevas generaciones.
Los participantes también examinarán la relación entre organizaciones políticas, participación y representación, con el objetivo de identificar medidas que contribuyan a mejorar la calidad democrática.
Finalmente, la innovación y la tecnología serán parte de la agenda, mediante el análisis de los desafíos que enfrenta la democracia en el siglo XXI y las posibilidades de modernizar los procedimientos electorales.
Las conclusiones del encuentro servirán como insumos para la elaboración de propuestas técnicas y normativas orientadas a la reforma electoral.
La Razón






