Jeanine Añez recordó este sábado que un día como hoy, en 2019, asumió como mandataria, luego de la renuncia de Evo Morales. La expresidenta del Estado aseguró que fue un acto constitucional y que volvería a hacerlo “por Bolivia”.
“Con mediación de la Iglesia, dos expresidentes y parlamentarios del MAS y de la oposición, acordaron que la vía de pacificación del país luego del fraude, renuncia y huida de Evo Morales y su cúpula, era la sucesión constitucional. Asumí mi deber por amor a Bolivia y con fe en Dios y en el pueblo, víctima de la violencia de grupos armados masistas”, publicó Añez en sus redes sociales.
La ex jefa de Estado fue clara al asegurar que si tuviera que cumplir de nuevo este rol, lo haría: “Asumí mi deber y volvería a hacerlo por la democracia y la libertad. El amor es más grande que el odio y a los culpables del fraude, abandono de funciones y caos, les llegará la Justicia”, dijo.
Respecto a su situación legal, que la tiene encarcelada en el centro penitenciario de Miraflores desde marzo de 2021, Añez aseguró que es una presa política y que su aprehensión es solo parte de una “venganza” de parte del Movimiento Al Socialismo. Pero aclaró que “jamás” quebrarán su espíritu.
“A tres años de mi juramento ante Dios y la Patria como Presidenta Constitucional de Bolivia, y a 609 días de mi encarcelamiento como trofeo y presa política del régimen y justicia del MAS. Jamás quebrarán mi espíritu ni mi fe. Soy inocente: Amo, resisto y lucho. ¡Viva Bolivia!”.
Página Siete








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