La reciente implementación de precios fluctuantes de acuerdo al mercado internacional para grandes consumidores y usuarios directos, mientras se mantiene la tarifa subsidiada de Bs 9,80 para el consumo minorista, enciende las alarmas sobre la salud del mercado energético en el país.
Raúl Velásquez, especialista en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, advirtió por medio de Correo Play que esta brecha de precios diferenciados amenaza con trasladar la especulación fronteriza y transformarla en un mercado negro dentro del propio territorio nacional.
La mecánica de esta nueva amenaza radica en el incentivo económico que genera la convivencia de dos tarifas para un mismo producto. Según el análisis, la diferencia de precios propiciará que pequeños compradores minoristas adquieran el combustible “barato” con el único propósito de revenderlo de forma ilegal a los grandes consumidores.
Esta práctica no solo crearía una sobredemanda artificial difícil de controlar, sino que mantendrá el desabastecimiento al desviar el combustible subsidiado hacia canales informales de especulación.
Este panorama ya cuenta con un antecedente, Velásquez se refirió al bloqueo de 53 días, momento en el que la escasez derivó en una reventa masiva de carburantes a través de plataformas virtuales como Facebook Marketplace a “precios astronómicos” que superaron con las tarifas internacionales.
Ante este riesgo se sostuvo que la única vía efectiva para erradicar la amenaza de los mercados negros es avanzar hacia un sinceramiento total de precios para todos los consumidores, eliminando la distorsión de tarifas diferenciadas y aplicando de forma paralela políticas sociales bien focalizadas que compensen el impacto en la población más vulnerable.
Correo del Sur






