El excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, afirmó este lunes que los hechos del 26 de junio de 2024 no respondieron a un intento de golpe de Estado, sino a una estrategia diseñada por el gobierno de Luis Arce para fortalecer su imagen, garantizar la continuidad del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el poder y avanzar en la negociación del litio con empresas extranjeras.
En una entrevista con radio Fides, realizada mientras cumple detención domiciliaria, Zúñiga aseguró que el objetivo de ese supuesto plan era consolidar un proyecto político de largo plazo.
Juan José Zúñiga
“El trasfondo de todo lo que ha ocurrido el 26 de junio era el litio. Había unas exautoridades, les preocupaba su popularidad, les preocupaba quedarse 20 años en el poder. Diez años tenía que estar Arce en el poder y 10 años Del Castillo. ¿Para qué querían quedarse en el poder? Para terminar de entregar el Salar de Uyuni, el litio, a empresas extranjeras”, sostuvo.
Según el exjefe militar, la movilización en plaza Murillo buscaba construir una narrativa que permitiera al entonces Gobierno presentarse como víctima y mejorar su respaldo ciudadano de cara a las elecciones.
“Con esa narrativa, con esa emboscada que quisieron hacernos, con esa trampa en la que quisieron meternos, ellos querían tener una narrativa para victimizarse y para subir su popularidad, y de esta manera encarar las próximas elecciones generales”, afirmó.
Asonada
Zúñiga también sostuvo que, una vez consolidado ese relato, el Gobierno pretendía actuar contra dirigentes y organizaciones políticas consideradas opositoras.
“Ellos necesitaban generar una narrativa, un fantasma. ¿Para qué? Para partir de esa narrativa empezar a capturar a todo aquel político u organización política que se constituía un estorbo para ese gobierno”, declaró.
A juicio del excomandante, ese proceso derivó en una persecución política similar a otros episodios registrados en el país.
“Y es por eso que después de que crean, fabrican esa película, al día siguiente empiezan con la cacería de brujas. Y cualquier político que era un estorbo lo relacionaban con el supuesto golpe de Estado y lo detenían. Similar a lo que ya ha ocurrido con los acontecimientos de la supuesta media luna”, manifestó.
Proceso
La Fiscalía mantiene abierta la investigación por los hechos del 26 de junio de 2024, proceso en el que Zúñiga figura como el principal acusado por el presunto intento de golpe de Estado. El excomandante cumple actualmente detención domiciliaria, beneficio que le fue concedido por la Justicia tras permanecer cerca de dos años con detención preventiva.
Desde el inicio del caso, el Gobierno de Luis Arce sostuvo que la toma militar de plaza Murillo constituyó un intento de ruptura del orden constitucional.
Zúñiga, en cambio, ha insistido en distintas oportunidades en que la movilización fue parte de una operación planificada desde el propio Ejecutivo, versión que volvió a ratificar en sus más recientes declaraciones.
La Razón








