La alcaldesa de Sucre, Fátima Tardío, calificó de tardío, pero necesario el estado de excepción dictado por el presidente Rodrigo Paz y aprobado por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) al remarcar que el derecho a la protesta se deformó en el curso de estos 50 días.
En su análisis, apuntó que el mandatario jugó al cansanció y se blindó jurídicamente antes de tomar la medida que, aclaró, no restringe otro derecho que no sea el bloqueo.
Tardío hizo hincapié en los daños que provocaron el conflicto en el arranque de los mandatos de todas las autoridades subnacionales.
«La totalidad de mi mandato como Alcaldesa ha estado inmersa en esta crisis, en esta conmoción interna», manifestó en Correo del Sur Radio .
Calificó de milagroso que el municipio de Sucre pudiera llegar hasta este punto con algunos logros pese a la crisis.
Tardío, recientemente elegida como vicepresidenta de la Asociación de Municipalidades de Bolivia (AMB), adelantó que en esta organización ya empezaron a discutir propuestas para que el Gobierno los ayude a salir de la crisis.
Por ejemplo, planteó revertir «la confiscación» de recursos que se hizo, por ejemplo, a partir de la ley 767 «para una prospección que nunca existió».
Consideró que es el momento oportuno porque se trata de la devolución del dinero de los municipios y el Gobierno tiene que responder.
Propuso también que el Ejecutivo volviera a encargarse de los subsidios nacionales y de la asignación de un presupuesto para la Policía, o, finalmente, encare una conciliación de cuentas con los municipios que tienen deudas con diversas entidades con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional y otras.
Correo del Sur






