El Estado boliviano arrastra una deuda histórica de más de 39 millones de dólares ante organismos internacionales, reveló el canciller, Fernando Aramayo, quien calificó el hecho como una “situación desafiante” y que aún no tiene una solución concreta. A esto se suma que el Gobierno de Rodrigo Paz, que está a punto de cumplir los primeros seis meses, aún no ha designado a embajadores ni cónsules en los países donde Bolivia cuenta con representación diplomática.
En esos lugares aún operan funcionarios de la gestión de Luis Arce (Movimiento Al Socialismo). Aramayo argumentó que el cambio no es un proceso que se haga de la noche a la mañana y que también depende de la Asamblea Legislativa, no solo del Poder Ejecutivo.
Lo mismo sucede ante los organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), o el Mercosur, entre otros, entidades en las que justamente Bolivia está en mora y hasta la fecha no cuenta con representantes.
“Estamos viendo cómo (vamos a) resolver nuestras deudas. Estamos hablando de un monto que supera los 39 millones de dólares. La situación del país en ese sentido es desafiante”, indicó el canciller Aramayo.
Deuda histórica
Al respecto, la excanciller Karen Longaric (13 de noviembre de 2019 al 7 de noviembre de 2020), precisó que Bolivia arrastra esa deuda hace unos 40 años, aunque nunca llegó a un monto tan elevado como el actual y atribuyó ese incremento a “la mala administración de los gobiernos del MAS que también ha afectado a la Cancillería” que debía priorizar algunos pagos en algunos organismos para no perder el derecho al voto.
“Bolivia siempre tuvo deudas con los organismos multilaterales, principalmente porque el presupuesto que asignaba el TGN siempre fue menor al requerido. La Cancillería tenía que priorizar los pagos a los organismos en los que se tenía un especial interés”, dijo la diplomática a EL DEBER.
Longaric precisó que cuando se hizo cargo de la Cancillería había una deuda en mora con organismos internacionales de aproximadamente 24,5 millones de dólares, y a principios de 2020 se pidió un presupuesto de $us 11 millones para pagar un porcentaje de la deuda boliviana.
“El Tesoro General de la Nación asignó solo $us 4,8 millones y solo al final de nuestra gestión (noviembre de 2020) desembolsó $us 4.530.254. El monto entregado alcanzaba solamente para pagar las cuotas de 77 de las 123 organizaciones. Hicimos los pagos de acuerdo con el desembolso que recibimos”, explicó la excanciller.
No obstante, el actual representante de la diplomacia boliviana resaltó que a pesar de ello, Bolivia sigue siendo parte de estos organismos multilaterales. “Tenemos nosotros nuestra silla acreditada en los organismos bilaterales”.
¿Y los embajadores?
Otra de las insistentes preguntas de los periodistas al canciller Aramayo fue del porqué en los más de cinco meses que van de gestión no se ha designado a nuevos embajadores y cónsules en los 37 países donde Bolivia tiene representación diplomática.
El canciller Aramayo evitó dar una respuesta concreta y afirmó que “no es un proceso en combo”, que se deben tomar en cuenta muchos aspectos y que también depende de decisiones que se adopten en la Asamblea Legislativa.
“Este es un proceso que corresponde también a las prioridades comerciales económicas que tenemos en cada caso. Ustedes van a ser los primeros en enterarse porque esto no se hace de la noche a la mañana, tiene que seguirse un procedimiento que también corresponde a la Asamblea Legislativa”, argumentó Aramayo.
Paradójicamente, son los legisladores quienes cada vez con más frecuencia observan la ausencia de representación diplomática de Bolivia ante el mundo y piden al presidente Rodrigo Paz designar a nuevos embajadores.
Presencia del masismo
La crítica es porque en las distintas embajadas y consulados de Bolivia en el mundo continúan funcionarios del gobierno del MAS nombrados por Luis Arce.
Al respecto el diplomático de carrera, Jaime Aparicio, indicó que el exsenador del MAS, Efraín Chambi, continúa como cónsul de Bolivia en Ginebra, Suiza.
“¡Insólito! Sigue de cónsul en Ginebra el ex senador del MAS, Efraín Chambi, promotor, junto a corruptos autoprorrogados de la sentencia constitucional ilegal que permitió al ex canciller Rogelio Mayta anular la carrera diplomática en Bolivia y reemplazar a diplomáticos por militantes del MAS”, dice Aparicio.
De acuerdo a un rastreo que hizo EL DEBER en las cuentas oficiales de redes sociales de al menos 10 embajadas de Bolivia, el personal maneja un bajo perfil y no se identifica con nombre ni apellidos. Eso sí, la atención a los connacionales que buscan realizar algún trámite es permanente. Es más, hace unos días, en París, Francia, una agregada consular hizo la rendición de cuentas.
Longaric también expresó su preocupación. “Hay denuncias de que funcionarios masistas, incluso gente de confianza de Evo Morales y Arce Catacora, siguen trabajando en algunas embajadas” alertó, e hizo votos para la pronta designación de embajadores.
Reforma del servicio exterior
La Cancillería trabaja en un “programa amplio de reforma del servicio exterior de Bolivia” que incorpora la designación de nuevos embajadores y cónsules, informaba a EL DEBER el presidente del Senado, Diego Ávila.
La prioridad comercio exterior
La reforma en la que trabaja la Cancillería tiene un componente esencial: la designación de embajadores y cónsules con un perfil diplomático adecuado y que además tengan conocimiento en comercio exterior ya que su tarea principal será buscar inversiones y abrir mercados a la producción nacional.
Fase final
Se conoce que el Ministerio de Relaciones Exteriores se encuentra en la fase final del programa, tras la cual enviará a la Cámara de Senadores las listas de embajadores propuestas por el Órgano Ejecutivo.
El Deber








