ONU Mujeres llamó, a través de un comunicado, a mantener actitudes y prácticas que coadyuven a una convivencia respetuosa, por lo que piden no usar la vestimenta originaria de las mujeres como un acto de “castigo o humillación”. El pronunciamiento se da por lo suscitado en Cocapata donde los comunarios afines al MAS de ese municipio vistieron con pollera al presidente del Concejo Municipal, Félix Padilla, como protesta.
“Estas acciones menoscaban la imagen de las mujeres y, en especial, de las mujeres indígenas originarias campesinas; representando un retroceso en el ejercicio de los derechos humanos. La acción perpetrada en Cocapata podría incurrir en los actos considerados como violencia simbólica pues, según la Ley 348, es toda acción o mensaje que reproduce y consolida relaciones de dominación, exclusión, desigualdad y discriminación, naturalizando la subordinación de las mujeres”, afirma el texto compartido por la entidad.
ONU Mujeres señala además que este tipo de actos “refuerza estereotipos negativos sobre las mujeres”.
Tomado de Los Tiempos











Comentarios