AHORADIGITAL.-El economista Fernando Romero informó que el mercado cambiario boliviano atraviesa un ciclo crítico marcado por la escasez de oferta y una demanda creciente de divisas. Según el analista, después de varios meses de relativa estabilidad, el dólar en el mercado paralelo ha superado la barrera de los diez bolivianos, mientras que el valor referencial del Banco Central de Bolivia se sitúa en 9,78 Bs. Esta situación refleja una brecha cambiaria alimentada por la volatilidad y el nerviosismo de la población ante la falta de dólares en el sistema financiero formal.
La coyuntura internacional, especialmente los conflictos en el Medio Oriente que han elevado el precio del barril de petróleo a los 100 dólares, ejerce una presión adicional sobre la economía nacional. Romero explicó que este escenario obliga al Gobierno a tomar medidas estructurales urgentes para evitar que el alza del dólar se traduzca en una inflación desmedida de precios en el mercado interno. «Lo real es que tenemos un desequilibrio cambiario, que no hay dólares, eso ejerce mayor presión en el mercado de divisas y además hay que hacer realizas», señaló el economista, enfatizando que la incertidumbre política y social también contribuye a que la gente entre en pánico y demande más moneda extranjera.
Un dato alarmante proporcionado por el especialista es la drástica caída de las reservas internacionales en divisas, las cuales rondarían apenas los 190 millones de dólares, indicando que esta cifra resulta insuficiente para cubrir las necesidades de importación y el pago del servicio de la deuda externa, el cual superó los 1.020 millones de dólares en el primer trimestre, frente a un desembolso de créditos de apenas 150 millones. Ante este panorama complejo, Romero estima que el Gobierno se verá empujado paulatinamente a negociar financiamiento con organismos internacionales como el FMI para estabilizar las finanzas públicas.
Rechazo a la privatización y propuesta de refundación para YPFB
Para el economista, la solución no es la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sino una reingeniería técnica y legal profunda que permita a la empresa enfocarse en la exploración e industrialización, aunque reconoció una administración deficiente y corrupta. «Hay que descartar totalmente y enfáticamente la privatización de la principal empresa estratégica y energética del país. No solamente porque es un pilar de la economía boliviana que mala suerte ha sido mal administrada», afirmó, sugiriendo que se debe liberar el mercado para que privados importen carburantes y alivien el peso fiscal del Estado.
Finalmente, el analista destacó que la tendencia alcista del dólar continuará si no se implementa una política de fondo que atraiga divisas al país, instando al Gobierno a convocar a un diálogo nacional con todas las fuerzas políticas y sectoriales para trazar una «ruta crítica» con pragmatismo y sensatez.
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