La Defensoría del Pueblo registró siete fallecidos, 23 heridos y 321 arrestados entre el 1 y 24 de mayo de 2026, según su Primer Reporte Preliminar sobre Conflictividad Social en Bolivia.
“La conflictividad deja huellas profundas en la vida cotidiana, en la salud y en la convivencia social”, publicó el defensor del Pueblo, Pedro Callisaya.
De los detenidos, 221 fueron liberados y 89 imputados; 12 recibieron detención preventiva, 19 detención domiciliaria, cinco medidas sustitutivas y 10 sentenciadas a tres años mediante procedimiento abreviado.
Entre los heridos figuran tres policías, dos periodistas y 12 movilizados; algunos de los siete fallecimientos siguen bajo investigación del Ministerio Público.
“La vida no puede seguir quedando en medio del conflicto”, dijo Callisaya al exhortar a las partes en conflicto a generar espacios de encuentro y soluciones pacíficas.
El reporte incluye intervenciones antimotines en La Paz y operativos conjuntos en Cochabamba y Oruro bajo el denominativo de “Corredor Humanitario de las Banderas Blancas”.
La Defensoría emitió pronunciamientos conjuntos con la Iglesia Católica y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto para resguardar el trabajo periodístico, monitorear estándares internacionales sobre uso de la fuerza y promover el diálogo, agregó la institución.
Correo del Sur








