El expresidente Evo Morales refutó las denuncias del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, a quien lo vinculó con una presunta protección al narcotráfico. Advirtió que, con el pueblo, derrotará «a un gobierno corrupto».
En una entrevista con radio Kawsachun Coca, este martes, el exmandatario respondió a la autoridad, quien, el lunes, dijo en conferencia de prensa que Morales y su comitiva evadieron un control antidroga en Villa Tunari, abrieron fuego contra policías e hirieron a un efectivo policial.
En conferencia de prensa, Del Castillo explicó detalles, en su criterio, del operativo Tormenta del Trópico III que involucró al exmandatario. “¿Qué estaba escondiendo Evo Morales en su vehículo y por qué no quiso ser requisado? (…). Señor Morales, ¿quién les ha dado permiso para utilizar armas de fuego? ¿Quiénes son las personas que se encontraban armadas en su vehículo?”, preguntó.
Al respecto, Morales dijo que, junto a sus compañeros, se dirigía a su programa en radio Kawsachun Coca cuando fue interceptado por hombres encapuchados y armados. “Escuchando (al ministro), yo solo pienso en qué clase de gobierno tenemos, con semejante mentira”, dijo.
Negó que estuviera armado o que hubiera disparado. “No tenemos ninguna arma. ¿Qué arma portamos? Ni palo tenemos”, replicó.
“Cuando dicen que hemos disparado, no sé qué tienen; están borrachos, están soñando”, insistió.
Si bien admitió que instruyó al conductor acelerar la velocidad de vehículo para huir de sus atacantes, denunció que sus atacantes los dispararon. Develó que en el vehículo iba junto al conductor y Cesia Vargas, su comunicadora.
Contó que la mujer fue quien, al agacharlo, le salvó de los disparos. “Si la Cesia no se agachaba conmigo, estaba con tres balas en la espalda”, afirmó.
Recordó que cuando pasaron la zona de los disparos, comenzaron a filmar los hechos desde el vehículo. “El primer momento no filmamos para nada, no hay registro. Nos han sorprendido”.
“Ha llovidos balas”, relató Morales.
Una vez más recordó que el vehículo en el que se transportaba sufrió 14 disparos. Incluso sugirió que los dos vehículos alcanzados por balas se queden como muestra de cómo el gobierno del presidente Arce atacó al exmandatario indígena.
Sin embargo, Morales dijo que dependerá de los dueños aceptar su sugerencia. “Son carros prestados”, develó.
“Con conocimiento de Lucho, me prestan las dos movilidades de Venezuela”, contó.
Pero negó que su vehículo haya herido a un efectivo policial, como denunció Del Castillo. Al contrario, contó que un vehículo se paró frente a ellos. En “ese momento me di cuenta que era una emboscada” y por eso pedí acelerar, admitió.
En la entrevista, Morales dijo, una vez más, que el caso se trata de “un plan desde el presidente de Bolivia”, en alusión a Arce. “La seguridad y los edecanes saben qué hacer, qué instrucciones tienen del presidente”, dijo.
Se refirió así al “coronel Moscoso”, que, en su criterio, estuvo en el operativo.
“El Lucho quiere eliminar y proscribir (al MAS), quiere eliminar cuando no pueden políticamente, jurídicamente, cuando no pueden sindicalmente y orgánicamente y, ahora físicamente”, dijo.
El lunes, Del Castillo afirmó que, cuando se ejecutaba el operativo, los efectivos policiales no sabían que en interior del vehículo se encontraba Morales. Dijo que, cuando pasó el hecho, la Policía pudo enterarse en los medios y las redes sociales sobre la presencia en el hecho del expresidente.
En un primer mensaje, el domingo, Morales denunció que el hecho se trataba de un “intento de aprehensión”. El extremo fue desmentido por el viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos.
Si no había orden de aprehensión, como dijeron algunas autoridades del Gobierno, ¿qué orden había entonces? ¿Orden de eliminación a Evo?”, respondió Morales.
Lamentó, otra vez, las declaraciones del Del Castillo. “Por eso digo al ministro de Gobierno cómo le remorderá su conciencia. No debe dormir, primero, tanta plata que tiene, que extorsiona al narcotráfico. Sabe él por qué se lo digo y saben sus comandantes, excomandantes, policías, saben exactamente”, denunció.
“Tengo algunas grabaciones; por un cargo importante cuánta plata pide y mensualmente cuánto tienen que depositar de las pistas”, insistió.
Cuestionó que el Ministerio de Gobierno concentre sus operativos en Villa Tunari y no así en Beni o Santa Cruz.
“Tarde o temprano se sabrá (…). Por ahora tiene protección del imperio, por ahora”, dijo.
Morales, quien en 2020 promovió la candidatura de Arce y de David Choquehuanca, volvió a señalar al mandatario de traición.
Para referirse al caso, recordó un pasaje histórico. “José Manuel Pando usa a Zárate Willka en la Guerra Federal y después, con falsas acusaciones, como me está haciendo Lucho, le mete la cárcel, sale de la cárcel y le hace fusilar”.
“La historia se repite”, afirmó Morales.
Con “razón, la mayoría de los aymaras y quechuas dicen ‘q’ara es q’ara nomás’”, parafraseó.
Sin embargo, respondió que no se va a rendir ni vender. “Pueden detenerme, ojalá no me maten, por favor. He estado muchas veces en la cárcel, no tengo ningún miedo”, afirmó.
“Pero no me voy a ir de Bolivia, estoy con mi pueblo y con el pueblo vamos a resistir y vamos a enfrentar y derrotar a un gobierno corrupto, un gobierno narco”, advirtió Morales.
Cuestionó al gobierno de Arce, del que dijo que es muy diferente a su forma de percepción de la política y la gestión. “Rechazo a la traición y la corrupción personal, familiar e institucional”.
Rechazo “la mala gestión, por eso no hay combustible y hay dólar paralelo” y “de paso, hay protección al narcotráfico”, espetó.
Desde el 14 de octubre, sectores sociales afines a Morales propician un bloqueo de caminos especialmente en Cochabamba, donde están instalados 20 de los 23 puntos. La demanda es atención a la crisis de combustibles y dólares, además al encarecimiento de los productos de la canasta familiar.
Además, el llamado Estado Mayor del Pueblo reclama del gobierno de Arce “el cese de la persecución política” contra Morales, involucrado en un caso de presunto estupro que investiga la Fiscalía de Tarija.
Fuente: La Razón









