El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reconoció que el país enfrenta un incremento de organizaciones criminales vinculadas tanto al narcotráfico como a delitos comunes, incluyendo asaltos y asesinatos. La autoridad indicó que “no hay que ocultar la verdad” y admitió que la Policía Boliviana se vio superada por la actual ola delictiva.
La admisión del ministro surge en un contexto de alta violencia, con un reporte de ocho muertes en 48 horas, de las cuales siete ocurrieron en Santa Cruz, incluyendo un efectivo policial, y una en Cochabamba.
Asimismo, se registraron al menos siete atracos armados en menos de diez días en estos mismos departamentos, resultando en pérdidas económicas y la muerte de un librecambista.
Oviedo atribuyó la situación actual a una “acumulación de 20 años” de desestructuración de la institución policial. Según la autoridad, la falta de apoyo, la carencia de inteligencia y la desconexión del ámbito internacional durante las gestiones pasadas debilitaron la capacidad operativa de la policía, permitiendo que el crimen organizado gane terreno.
Además señaló que para frenar la violencia es necesario “trabajar más, disciplinarse y operar más”, asegurando que el Gobierno continuará con las labores para identificar y capturar a los responsables de estos hechos delictivos.
Correo del Sur









