Ahoradigital. Nadia Beller habría mantenido durante meses un archivo de audios, capturas de chats, fotografías, ubicaciones y otros registros relacionados con Fernando Cerimedo, material que comenzó a difundir públicamente después del atentado que sufrió en Santa Cruz y que también fue entregado a la Fiscalía.
La información adquiere relevancia porque, según la propia Beller, Cerimedo le comunicaba habitualmente dónde se encontraba, con quién se reunía y qué actividades desarrollaba vinculadas al Gobierno. En una entrevista con radio Fides, afirmó que el consultor le contaba “absolutamente todo” lo que ocurría y que incluso le enviaba fotografías y ubicaciones.
Beller comenzó a publicar parte de ese material luego de que el presidente Rodrigo Paz se refiriera públicamente a su relación con Cerimedo. La abogada cuestionó la versión de que el vínculo entre ambos se hubiera limitado a los primeros meses de gestión y anunció que mostraría chats, audios, fotografías y ubicaciones para respaldar sus afirmaciones.
Entre los registros difundidos aparecen conversaciones en las que Cerimedo menciona encuentros con Paz e incluso su presencia en la residencia presidencial, además de fotografías y otros elementos que Beller considera relevantes para demostrar el nivel de cercanía que mantenía el consultor con el entorno gubernamental.
La Razón señala que el material deberá ser sometido a verificación y peritaje para determinar su autenticidad, contexto y valor dentro de las investigaciones abiertas contra Cerimedo. Es decir, los registros constituyen elementos de denuncia, pero su contenido todavía debe ser validado por las autoridades.
El caso se desarrolla mientras Cerimedo permanece detenido preventivamente y enfrenta investigaciones por el atentado contra Beller y por presunto enriquecimiento ilícito. La Fiscalía, además, admitió a Beller como testigo protegido dentro de la investigación por enriquecimiento ilícito.
Más allá del contenido de cada audio, fotografía o conversación, el dato que empieza a tomar fuerza es otro: Beller no comenzó a reunir estas evidencias después del atentado. Ya llevaba tiempo registrando conversaciones, movimientos y encuentros de Cerimedo. Ahora ese archivo se convirtió en una de las piezas centrales de sus denuncias y deberá ser la investigación la que determine qué prueban realmente esos registros.
Ahoradigital





