El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, confirmó este jueves la aprehensión de Enrique P. S., señalado como uno de los presuntos responsables de la brutal muerte del teniente Christian Calle, ocurrida durante los violentos bloqueos evistas registrados en junio en Cochabamba.
“El día de hoy, bajo un importante trabajo investigativo, técnico-científico y de triangulación de llamadas, queremos informar al pueblo boliviano que se ha procedido a la aprehensión de Enrique P. S., una de las personas presuntamente responsables de la muerte de nuestro teniente Calle, en el departamento de Cochabamba, específicamente en la zona de Tacopaya”, declaró Ríos en conferencia de prensa.
El crimen de Calle, ocurrido el 12 de junio, fue descrito como un acto de extrema violencia. Según informes preliminares, fue secuestrado por un grupo violento y asesinado con una carga de dinamita colocada en su cuerpo.
Ríos detalló que Enrique P. S. fue identificado mediante declaraciones de testigos, el registro del flujo e intercambio de llamadas y el desdoblamiento de imágenes obtenidas en el lugar de los hechos. El aprehendido fue trasladado a dependencias de la Policía Boliviana y su domicilio fue allanado en busca de más pruebas.
“Esta persona ha sido reconocida por personas movilizadas en el lugar. Destacamos el trabajo de nuestra Policía Boliviana, que ha actuado con responsabilidad y rigurosidad técnica. Enrique P. S. será procesado por delitos de asesinato y otros cargos, y estamos esperando su declaración informativa”, añadió el ministro.
Este nuevo arresto se suma a la captura reciente de Galo Chiri, ya con detención preventiva en el penal de San Pedro de Oruro, y a otros tres sospechosos que también enfrentan procesos judiciales por su implicación en los ataques a efectivos policiales durante los bloqueos en Llallagua, Potosí.
Ríos adelantó que las investigaciones continúan y que existen más sospechosos bajo la lupa de la Policía.
“Vamos a continuar las investigaciones. No es solo un compromiso con las familias que han perdido a sus seres queridos, es también un compromiso con nuestra institución policial y con todo el pueblo boliviano, que ya no quiere más violencia ni conflictos. Bolivia necesita estabilidad y paz social, y estamos trabajando por ello”, concluyó.
Los bloqueos evistas, que se prolongaron entre el 2 y 17 de junio, dejaron un saldo trágico de al menos seis muertos —entre ellos cuatro policías—, además de decenas de heridos y millonarias pérdidas económicas.
Fuente: El Deber







