Nuevos detalles estremecedores fueron revelados sobre el asesinato del subteniente Yerson Salazar Aliendres, ocurrido durante una emboscada de un grupo armado en el municipio fronterizo de San Matías, Santa Cruz.
El subcomandante general de la Policía Boliviana, Juan Peña Rojas, confirmó que el cuerpo del uniformado no solamente fue retirado del lugar después del ataque, sino que posteriormente fue quemado y calcinado.
La autoridad atribuyó el hecho a la organización criminal investigada por el ataque.
Investigan una organización de brasileños y bolivianos
Las pesquisas apuntan ahora hacia una estructura criminal que estaría integrada tanto por ciudadanos brasileños como bolivianos.
Uno de los principales objetivos de los operativos es Adán Licer Olivera Barbery, alias “El Grillo”, identificado por la Policía como uno de los principales sospechosos de la emboscada.
Personal especializado y equipos de Inteligencia permanecen desplegados en la región para localizarlo y establecer la identidad de otras personas que pudieron participar en el crimen.
150 policías desplegados
Al menos 150 efectivos de unidades especializadas fueron enviados a San Matías, Ascensión de la Frontera y Las Petas para ejecutar operativos de alto impacto.
La Policía busca identificar y capturar tanto a los autores materiales como intelectuales del asesinato.
El caso adquiere además una dimensión mayor en medio de las investigaciones sobre la presencia y actividad de organizaciones criminales brasileñas en territorio boliviano.
Ya hay un detenido
Las investigaciones ya dejaron una persona detenida preventivamente.
El sospechoso fue trasladado desde San Matías hasta Santa Cruz de la Sierra y posteriormente enviado al penal de Palmasola.
Según el reporte policial, entre los elementos encontrados en poder del detenido figura una funda utilizada habitualmente para portar armas de fuego, además de otros indicios que serán analizados para establecer su posible vinculación directa o indirecta con el crimen.
Restos fueron trasladados a Santa Cruz
Los restos del subteniente Salazar fueron trasladados la noche del domingo desde San Matías hasta Santa Cruz de la Sierra en un helicóptero de la Fuerza Aérea Boliviana, con apoyo del grupo especial Diablos Rojos.
Posteriormente fueron llevados a la morgue para realizar la autopsia médico-legal y establecer oficialmente la causa y data de la muerte.
La Policía anunció además que Salazar recibirá un homenaje institucional y un ascenso póstumo, además de los honores correspondientes durante su despedida.
El asesinato del uniformado ocurrió cuando Salazar y otros efectivos desarrollaban tareas investigativas en la zona de San Matías y fueron emboscados por hombres fuertemente armados.
La Policía mantiene los operativos en la región fronteriza mientras intenta desarticular la estructura criminal que estaría detrás del ataque.
Ahoradigital con información de El Deber





