Sucedió en San Juan del Rosario, una localidad de la provincia Nor Lípez de Potosí y cercana al municipio de Uyuni. Los comunarios encontraron a los cazadores en flagrancia, con ‘el botín en la mano’, y aprehendieron a tres, otros dos se les escaparon. Las imágenes muestran a los camélidos desollados y abandonados.
A estas personas, explica el comandante de la Policía de Uyuni, Marco Antonio Rojas, solo les interesa la fibra. Arrancan el cuero y abandonan los restos en el lugar donde los cazan, ya sea con armas de fuego o con cadenas, como sucedió con las personas que fueron aprehendidas en San Juan del Rosario.
El coronel Rojas informa que al percatarse los comunarios de la actividad ilegal, los aprehendieron y encontraron en su poder cinco cueros de vicuña, además de cuchillos y cadenas. Reportaron la situación a la Policía y desde ayer hasta este miércoles, lograron dar con el paradero de los otros dos que escaparon.
De ese modo, agrega el jefe policial, se decomisó otros dos cueros más de este camélido que en la década de los 70 fue declarado en peligro de extinción, pero gracias al esfuerzo mancomunado de los países donde habita (Bolivia, Perú, Argentina, Chile y Ecuador) se logró ampliar el número de estas especies.
Las cinco personas aprehendidas en Potosí serán puestas ante un juez cautelar por destrucción de bienes del Estado.
Cacería con cadenas
El coronel Rojas dice que el método que utilizaron los aprehendidos para cazar a la vicuña fue con cadenas y en motocicletas. La población de vicuña está distribuida entre La Paz, Oruro, Potosí, parte de Tarija y Cochabamba. En el altiplano de Potosí los turistas o viajeros pueden, en un día de suerte, la avistan desde el camino.
Pero, lo que hacen los cazadores es perseguirlas en motocicletas. Siempre van en grupo y usando cadenas, las alcanzan, las hacen caer y ahí las desuellan.
El kilo de lana de vicuña, según reporta el Programa Vicuña del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, puede llegar a costar más de $us 500.


El Deber










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