Ahoradigital.- Al menos siete personas, entre ellas tres niños, murieron y decenas resultaron heridas después de que un dron atribuido por las autoridades rusas a Ucrania cayera y explotara en una playa de la región de Krasnodar, sobre la costa del mar Negro. El hecho ocurrió mientras cientos de personas disfrutaban del balneario y vuelve a llevar directamente las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania hacia la población civil.
El ataque se registró en la zona turística de Arjipki, cerca de Gelendzhik, en el sur de Rusia.
De acuerdo con los reportes de las autoridades rusas, un vehículo aéreo no tripulado cayó sobre la playa y explotó en medio de los bañistas.
Videos difundidos después del hecho muestran momentos de desesperación entre las personas que se encontraban en el lugar, mientras los equipos de emergencia acudían para atender a las víctimas.
El saldo fue actualizado durante las siguientes horas y alcanzó al menos siete fallecidos, incluidos tres menores de edad.
Además, decenas de personas resultaron heridas. Parte de las víctimas tuvo que ser hospitalizada y varias se encontraban en estado grave.
Rusia acusa a Ucrania
Las autoridades rusas responsabilizaron a Ucrania por el ataque y calificaron lo sucedido como una acción contra civiles.
Moscú denunció que el dron formaba parte de una ofensiva ucraniana contra territorio ruso, aunque las circunstancias exactas de su caída sobre la playa son objeto de diferentes versiones.
Uno de los puntos que deberá esclarecerse es si el aparato impactó directamente en el lugar o cayó después de la intervención de los sistemas rusos de defensa aérea.
Hasta el momento, Ucrania no ha asumido públicamente la responsabilidad específica por las víctimas civiles registradas en la playa.
La guerra golpea nuevamente a civiles
El episodio ocurre en momentos en que Rusia y Ucrania mantienen intensos intercambios de ataques con drones y misiles.
Durante las últimas jornadas, Ucrania intensificó operaciones contra objetivos ubicados dentro del territorio ruso, mientras Moscú continúa realizando ataques aéreos contra diferentes regiones ucranianas.
Los ataques de ambos bandos han dejado víctimas civiles.
La caída del dron en la costa del mar Negro adquiere especial impacto por haberse producido en una zona turística concurrida y en plena temporada de verano, cuando cientos de personas se encontraban en la playa.
El hecho vuelve a mostrar cómo, después de más de cuatro años de guerra, el conflicto continúa extendiendo sus consecuencias más allá del frente de batalla y alcanzando directamente a poblaciones civiles.
Ahoradigital con información de Clarín, AP y El País.






